lunes, 28 de diciembre de 2015

Alicia




Hoy hace veinticinco días que nació mi pequeña Alicia.
Sé que debía haberlo dicho antes pero estaba tan ilusionada, tan ocupada, tan dentro de ella que no ha sido posible.
Mi pequeña, mi Alicia, lo es todo para mí.
Cuando la tengo en brazos y me sonríe, con eso que llaman la sonrisa de la leche, mi alma se ilumina, se llena de multitud de estrellas que brillan y brillan a través de su sonrisa para iluminar toda mi vida.
Ella lo es todo, por mi Alicia lo daría todo, absolutamente todo, incluso mi vida si eso fuera necesario.
Y es que ser abuela de un ángel como ella lo es, es algo tan hermoso, tan tierno, tan incomprensible para alguien que no lo ha sentido que no podría expresarlo con palabras, porque el ser abuela, hay que sentirlo, hay que vivirlo hay que estar al lado de ese ángel, tenerlo entre los brazos, sentir su calor, su indefensión, su inocencia, su maravilloso despertar cada día a la vida, que no se puede expresar con palabras, bueno, sí, es el ser abuela.
Gracias mi pequeña, dulce y amada Alicia por estar a nuestro lado.
Te quiere por y para siempre, tu abuela.

Julia

viernes, 27 de noviembre de 2015

Te estamos esperando con amor.



Hola Alicia, cariño, nos han dicho que estás a punto de venir a este mundo, que desde hoy a dos o tres días estarás con nosotros.
Me gustaría poder expresar todo lo que siento en estos momentos, todo el amor, el cariño, la necesidad de tenerte entre mis brazos, el deseo de ver tu carita, de que mi voz te suene, de que, cuando te hable, me reconozcas y seas capaz de agarrarte a mi dedo…
No sé cómo explicar todos mis sentimientos, todo el amor y a la vez la angustia y la esperanza que supone esta espera.
No sé si seré capaz de expresar todo lo que en estos momentos mi corazón siente, porque son tantos sentimientos a la vez que se atropellarían unos con otros para salir.
Pero sí hay algo de lo que estoy segura y es que espero que cuando tú decidas que deseas llegar a este mundo sepas que serás no solo bienvenida, serás deseada, querida, amada, serás nuestra niña, serás… nuestra Alicia.
Sé buena chica, pórtate bien con tu mamá a la hora de venir a este mundo.
Te esperamos.
Te queremos.
Te amamos.
Porque eres tú, Alicia… nuestra niña, nuestra Alicia.

Julia.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Aún no ha llegado.



Ayer fuimos a ver a mis hijos y a mi nieta.
Bueno, mi nieta aún no ha nacido pero cuando digo que fuimos a verla me refiero a que la sentimos moverse. Vimos como en el vientre de su madre se formaban unos pequeños bultitos mientras Alicia se movía cuando empecé a besarla mientras la llamaba cariño y la acariciaba.
Las personas que hemos sido padres, en especial las madres, sabemos el inmenso amor que nos produce cuando nuestros hijos se mueven dentro de nosotros, cuando responden a nuestras caricias, cuando les hablamos y se quedan quietos como si nos escuchasen, es tan intenso que muchas veces lloramos de emoción y felicidad.
Pero, cuando sentimos una nieta a través de la piel de una hija, porque hija es aunque sea mi nuera, cuando la vemos moverse, cuando podemos besarla, es un sentimiento diferente, no es menos intenso el amor que sentimos diría que es, lógicamente, una sensación distinta pero es una sensación intensa, intensa y emotiva, emotiva y maravillosa, maravillosa y…, en resumen, es…, mi nieta.

Julia.

domingo, 22 de noviembre de 2015

...



A lo que me ha resultado muy fácil acostumbrarme es a no estar pendiente del puñetero despertador. De que suene por primera vez a las 6:00h cuando la noche anterior te has quedado leyendo un libro que resultaba ser tan interesante que, a pesar de que sabías que tenías que madrugar al día siguiente te decías: “Vale, sólo una página más. Un capítulo más. Un…” y acababas durmiéndote a la 1:00h o incluso algo más tarde.
Eso sí es algo que agradezco porque ya no tengo que pensar cuando me quedo leyendo en que, al día siguiente, se me caerán lo ojos cuando suene el despertador.

Julia.

sábado, 21 de noviembre de 2015

...



Porque existen muchas cosas que ahora son diferentes.
Un ejemplo: Me despierto y muchas veces no sé qué día es. Los fines de semana por supuesto que lo sé porque mis hijos no trabajan pero el resto de los días tengo que pensármelo y, algunas veces, o bien mirar el calendario o el móvil…
Y es que todo me resulta novedoso pero, como suelen decirme: "Te acostumbrarás enseguida porque, a la buena vida, uno se acostumbra pronto"…
Y..., eso espero.

Julia.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Cuando tú decides cambiar tu vida.



No hace ni tan siquiera un mes que mi vida ha dado un cambio radical.
Yo lo pedí porque así lo quería pero, cuando llegó el momento, cuando por fin llegó el día me sentía asustada.
Todo el mundo se portó genial, fotos, regalos, abrazos, besos, despedidas y después, vacío, un tremendo y enorme vacío.
Al día siguiente era como un día de permiso pero no era así, ese permiso sería para siempre…
Y han pasado los días.
Uno tras otro y me siento bien…, bueno, casi bien…, me sigo sintiendo rara, incomprensiblemente rara.
No sé, quizá sea algo inexplicable pero así es…
Rara…
….

Julia.

martes, 23 de junio de 2015

San Juan.

Noche mágica, noche especial. Noche para vivir, noche para soñar.
Noche en la que buscamos a través del fuego desprendernos de todo aquello que nos hizo daño y, al mismo tiempo, a través de ese mismo fuego deseamos conseguir la ansiada felicidad.
Noche en la que corremos, saltamos, danzamos alrededor de la hoguera intentando retener esos instantes en los que vivimos nuestra vida y mil vidas mas.
Noche en la que abrimos de par en par las puertas de nuestro corazón, alma y cuerpo a sensaciones que, probablemente, se perderán con la madrugada.
Noche de San Juan, única, maravillosa. Mi mágica y especial noche, mi noche…

Julia

lunes, 15 de junio de 2015

Pero no puedo.



Hoy necesito escribir pero…, no puedo.
Tengo agarrotados los dedos del alma y seca la tinta del corazón.


Julia.

lunes, 8 de junio de 2015

Las canciones que me vienen a la cabeza.



De siempre me ha gustado la música y canturrear pero, como lo hago fatal, suelo canturrear para mí, es decir o bien muy bajito o mentalmente, salvo cuando estoy sola porque entonces me doy rienda suelta y canto a grito pelado.
Pero de unos días a esta parte canturreo más a menudo y las canciones que me vienen a la mente me hacen sonreír y no es la primera vez que me miran con cara de pensar: “De qué se estará riendo esta”.
Pero me da igual, yo sigo con mis particulares canciones que quiero recordar porque pronto tendré que cantarlas (con mi poco melodiosa voz)…

Cinco lobitos
Tiene la loba…

O esta otra que dice:

Estaba el señor Don Gato
Sentadito en su tejado
marramiau miau miau miau…

O esta:

El cocherito leré
Me dijo anoche leré…

O esta:

Debajo un botón ton ton,
qué encontró Martín tin tin…

Y es que a cada minuto pienso en mi pequeño, en ese maravilloso pequeñín al que pronto le podré cantar todas esas canciones y muchas más aunque, lo primero que tendré que cantarle serán nanas pero, de esas, también sé unas cuantas y se las cantaré mientras mi corazón se deshará en amor y ternura.
Crece fuerte y sano mi pequeñín, tu abuela espera que nazcas para cantarte.

Julia.

viernes, 5 de junio de 2015

Bochorno y tormenta.




Durante todo el día ha hecho un bochornoso calor que apenas dejaba respirar.
Era un calor incómodo, pegajoso, asfixiante que hacía que cualquier movimiento excesivo resultara desagradable.
Desde hace aproximadamente media hora, ha empezado a formarse una tormenta de aire que ha hecho que el calor, ese molesto calor se metiera dentro de la casa obligándonos a abrir todas las puertas y ventanas para crear una corriente que la refresque pero es que, en la ciudad en la que vivo, pensar en sólo aire acondicionado es como tirar el dinero a la calle ya que tenemos un corto verano, apenas tenemos primavera y otoño pero, en cambio, tenemos un largo invierno pero esa, esa, es otra historia.

Julia.

jueves, 4 de junio de 2015

Algunas veces...



Nos sentimos solos y, otras veces,… necesitamos soledad.

Necesitamos escuchar palabras y, otras veces,… añoramos el silencio.

Nos aferramos al pasado y, otras veces,… deseamos romper amarras.

El mundo es nuestro enemigo y, otras veces,… nos comeríamos el mundo.

Los amigos lo son todo y, otras veces,… los amigos dejan de serlo.

El escribir nos libera de ataduras y, otras veces,… nos encarcela.

Perdemos el rumbo y, otras veces,… el tomar un nuevo rumbo nos pierde.

Soy yo y, otras veces…, soy mi otro yo…


Julia.

martes, 2 de junio de 2015

Una vez mas.



Cae la tarde
la música suave envuelve el silencio
el reloj marca nuestro tiempo,
cierro los ojos,
sonrío,
espero.

Julia.

lunes, 1 de junio de 2015

Muy bien.



Ayer toda la familia, los seis, pasamos el día en la otra casa (ya incluyo a la hora de contar al futuro nuevo miembro de la familia)… Uy, se me olvidaba, también estuvo Chico que siempre lo pasa genial correteando de un sitio a otro sin parar.
No es que hiciéramos nada del otro mundo pero estuvimos todo el día al aire libre y el mero hecho de estar haciendo cosas todos juntos es suficiente para que me sienta muy a gusto.
Volvimos bastante tarde por eso falté ayer a la cita.

Julia.

sábado, 30 de mayo de 2015

Por no faltar a la cita.



Hoy no tengo muchas ganas de escribir. Estoy un poco “Plof” pero bueno, me había puesto de tarea el estar aquí cada día y no podía fallarme de nuevo.
Buenas noches y felices sueños (aunque, la verdad, no sé si realmente alguien recogerá mis buenos deseos…).

Julia.

viernes, 29 de mayo de 2015

Gracias.

Mi querido San Judas Tadeo.
Aunque de sobra conoces como pienso, como siento, ya que cada vez que me dirijo a ti es lo primero que te digo, de nuevo me has ayudado y me has concedido lo que tan insistentemente te pedí.
Pero ¿sabes?, estoy enfadada, mejor dicho, estoy muy cabreada y no porque tú me hayas fallado si no porque he sido yo la que he fallado ya que, además de mi petición principal, tenía que haberte pedido otras pequeñitas de acompañamiento.
Tenía que haberte pedido tranquilidad, buena memoria y, porqué no, un poquito de sensatez por parte de la otra persona pero, ya ves, no lo hice y lo que podía haber sido algo genial, se ha convertido, al menos para mí, en un cabreo de tres pares, en algo que ha hecho que decida que estoy más guapa callada y que en boca cerrada no entran moscas.
Gracias mi querido Santo, gracias y, por favor, la próxima vez que vaya a pedirte algo recuérdame que medite si tengo que pedirte algún aliño para ese algo.

Julia.