lunes, 10 de diciembre de 2007

10 Diciembre 2007.

Hoy es uno de esos días en los que ni siquiera soy capaz de expresar como me siento y, no soy capaz porque realmente no lo sé.
Hay días en los que te sientes alegre, eufórica o triste, hasta tal extremo de necesitar llorar. Otros días estás "hasta el gorro" y cualquier cosa te cabrea y te saca de quicio.
En otros momentos necesitas encerrarte en ti misma, sentir esa especial nostalgia. Necesitas abrir el álbum de tus recuerdos y repasarlos uno a uno, perderte en ellos hasta acabar abrazada al ayer, sentada en el hoy sin necesidad de que llegue mañana.
En ocasiones, te comerías el mundo. Nada te parece inalcanzable, todo resulta perfecto y, lo que es mejor, piensas que mañana será magnífico.
Pero hoy no. Hoy no me siento alegre, ni triste, ni estoy enfadada, ni me envuelve la nostalgia ni me importa si es hoy o mañana. Es como si me viera desde fuera y me viera vacía, sólo caminando como un cascarón hueco.
No lamento que no me guste estar así ni tampoco lamento no desear no estarlo. Es como si hoy pasara por el mundo sin pasar. Vaya, creo que ni tan siquiera soy capaz de describirme. Bueno, también es algo normal. ¿Cómo podría describirse un no sentir ni sentirse?.
Supongo que todo el mundo ha estado así en alguna ocasión pero, no por ello, resulta un consuelo.
Mañana será distinto, supongo. Y que otra cosa puedo decir: ¿Qué siento no estar animada?... No, no lo haré, sería mentiros y peor aún, sería mentirme.

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