sábado, 1 de diciembre de 2007

Mi querida Noche.

Mi querida Noche. ¿Qué tal?.
¿Sabes?, para mí, cuando tú llegas, es un momento mágico. Es ese momento en el que me gusta mirarme por dentro, ese momento en el que ya no existe ninguna fachada que mantener, porque estamos solas tú y yo.
¿Te has preguntado alguna vez porque se dice de algunas personas que son tímidas?. Yo sí y mirando en mi interior, en algún momento de tu momento, me he dado cuenta de que muchas veces se confunde timidez con soledad, es decir, suele llamarse tímida a una persona solitaria.
Después de escudriñar en mí una y otra vez, he descubierto que soy así, solitaria, no porque no me guste tener amigos, compartir alegrías o tristezas o pasarlo bien y disfrutar, todo eso me encanta. Soy así, solitaria, porque tengo un mundo especial, propio, un mundo que sólo podría conocer otra persona que se sepa solitaria como yo.
¿Te has parado a pensar el porque muchas veces estando en medio de un montón de gente encuentras a una persona que anula al resto?, ¿no?, pues yo te voy a decir el porqué: Las personas como yo se reconocen aunque exista una multitud a su alrededor, su mirada, su estar no estando, puedes sentir el aura de su mundo, es algo inconfundible.
En el momento en que te descubre o la descubres sientes que su mirada no se queda en ti, tampoco pasa a través de ti, si no que se introduce dentro de ti, a la vez que tú te introduces dentro de ella.
Te reconoce, la reconoces como alguien distinto y, es entonces, cuando no necesitas que te hable para comprenderla, no necesitas acercarte para sentirla, no necesitas saber quien es para conocerla, te basta con sentir que es igual que tú, una persona solitaria que ama su íntima soledad.
Cuando ella o tú os marcháis, sentís un deseo irrefrenable de hablar pero, sabemos que existe un código y ese código obliga a respeta la soledad ajena. Sólo se intercambia una mirada que va más allá de las miradas, de las palabras, de los gestos, una mirada que lo dice todo sin necesidad de decir nada más.
Lo que ocurre, lo peor de todo esto es cuando nuestro mundo especial se siente aún más solo al perder su mundo complementario, la otra parte de soledad
Bueno amiga noche, ¿te he sorprendido?, no, creo que no, porque tú eres un poco mi cómplice, mi yo, porque me conoces muy bien, porque entre tú y yo no existe nada oculto, nada prohibido, nada que no pueda decirse o sentirse porque, entre nosotras existe una conexión especial, muy especial... ¿no es cierto?.
Buenas... ¿puedo decir noches?, sí, creo que sí, porque tu andadura permanecerá hasta que despunte el Alba, así que, buenas noches Amiga Noche, buenas noches Amiga mía.

1 comentario:

paco tellez dijo...

La soledad y la noche son dos conceptos muy ligados entre sí, tal vez porque en ambas hay mucho de oculto, de escondido, de íntima inmersión de los sentidos, de confidencias, de microscópicas percepciones...
Vagar a solas por la noche, como un furtivo, con el ángel de la guardia de tu propia sombra como única y muda compañía, escuchar el eco de tus pasos, escuchar tu corazón, asomarte al pretil del puente de la vida y ver tu alma reflejada en el agua iluminada por la Luna... y suspirar, y suspirar, y suspirar y dejar que te acaricie el viento de otras almas solitarias que vagan por otros puentes.
Es otoño, huele a noche entre los árboles desnudos, chapoteo entre la lluvia y espero embozado en mi capa de sueños a que llegue la soledad.