martes, 12 de febrero de 2008

Anoche

Anoche dormí fatal.
Un absurdo pensamiento hizo que mi cabeza no parase de darle vueltas y vueltas al mismo tema.
Esta mañana me levanté con el ceño fruncido y cara de “mala leche”.
El ceño lo desfruncí con música mientras iba al trabajo y, la cara de mala leche, la dejé a la puerta de la oficina, porque nadie tiene porqué aguantar el que yo durmiera mal.
Cuando salí, tenía tanta prisa por la cantidad de cosas que tenía que hacer en poco tiempo que allí, por suerte, se quedó olvidado mi mal humor.
Ahora ya no tengo cara de “mala leche”, es más creo que hasta estoy de bastante buen humor. Lo que si tengo es sueño y cansancio porque eso de no dormir..., como que a una la hace polvo...

2 comentarios:

Rayco dijo...

¡Qué descanses mucho y bien! Y que esos pensamientos dejen de atosigar... ;-)

Julia dijo...

Gracias, y procura descansar tú también.
Espero verte pronto por aquí, ya sabes, será señal de que todo ha vuelto a la normalidad.
Cuídate mucho, ¿sí?.
Un saludo.