lunes, 11 de febrero de 2008

Hay días.

Hay días en los que tu ausencia duele más.
Se clava en las entrañas desgarrándolas lentamente hasta que el dolor se hace insoportable.
Sí, son esos días en los que, de una manera egoísta, necesito más de ti.
Esos días en los que necesito compartir contigo mis miedos, mis temores. Aquello que tal vez sea algo absurdo pero que me preocupa y no me deja descansar y me gustaría contarte y desearía que me dijeras que mi temor es ridículo y reírnos de mis tonterías, y...
Es entonces cuando me encierro en la habitación. Abro la puerta del armario y abrazo la ropa que aún huele a ti.
Abro tus cajones y cambio las cosas de sitio intentando que todo cambie y vuelva atrás.
Miro el reloj y espero escuchar el ruido que hace tu llavero al colgarse aunque sé que sigue colgado allí desde hace...
Pero necesito volver a la realidad y cambio el disco y antes de darle al play subo el volumen para que al empezar la música su ensordecedor sonido lo invada todo y no deje lugar a nada más.
Sí, hay días en los que la ausencia duele más.

6 comentarios:

Rayco dijo...

Cuanta necesidad, agotadora.

Julia dijo...

¿Agotadora?.
Gracias por volver.
Un saludo.

paco tellez dijo...

Hay dias en los que la ausencia de una mesa camilla se nota más... parece como si las rosas perdieran su color, como si faltase leña en la chimenea... hay días en que uno se acuesta sobrecogido por la emoción de haber leido un texto tan íntimo y tan hermoso como el que nos has regalado.

Hay dias en los que tu ausencia duele más...

Julia dijo...

En la mesa camilla siempre se siente la presencia de los viejos amigos, aunque éstos se encuentren ausentes y se añade un lugar con la llegada de cada nuevo amigo.
En la Chimenea arden los leños aunque en ocasiones el frío penetre a través de las rendijas. Pero el vendaval dura poco y pronto la habitación se volverá de nuevo cálida y acogedora.
Gracias Paco por tu comentario. Lectura y comentario que agradezco más porque sé lo ocupado que estás y el poco tiempo del que dispones.
Sí, la ausencia siempre duele pero hay días en los que...

charli dijo...

No hay mucho que decir, pero sabes que lo siento muchísimo.
Un beso tardío que para un beso siempre es momento.

Julia dijo...

Ya sabes, hay días en los que sientes que llueve hasta dentro del sol.
No es que no haya mucho que decir, es que no queda nada que se pueda decir. Sé que vuestro cariño y vuestra compañía sí que ha estado y está siempre ahí.
Un beso, porque estoy de acuerdo contigo, siempre es un buen momento para dar un beso a los amigos.