sábado, 1 de marzo de 2008

Despropósito

La brisa amenaza al huracán,
es la calma la que detiene al viento,
un rayo de sol es sombra en la noche
y el mañana detiene su tiempo.

Y me siento Diente de león,
cada un yo busca su destino incierto,
más firme cuanto más me rompo
más segura cuanto más me pierdo.

Y me baño los pies en el desierto
y los seco con el agua de la mar,
me levanto antes de haber caído
y me caigo antes de tropezar.

Y las estrellas apago una a una
para que así, alumbre la oscuridad,
dejando que mi alma descanse
arropada en la sonrisa de la luna.

2 comentarios:

Rayco dijo...

Muy buenas paradojas!

Julia dijo...

Gracias Rayco.
Esta es una de las muchas veces que he escrito sin pensar.
Probablemente dentro de un tiempo me de cuenta que hay muchas cosas que cambiar en el texto o sencillamente que es tan malo que hay que “cargárselo” sin más pero, de momento, lo dejo así.