domingo, 23 de marzo de 2008

Strip-tease

Hoy quisiera desnudarme frente a ti, sin prisa.
Despojarme despacio de todo aquello que pudiera dañarte.
Bajar lentamente los tirantes hasta que las penas caigan a mis pies.
Mostrar todas las verdades sin sombras que las maquillen
Soltar los lazos que atan las sonrisas y dejarlas al viento, libres.
Moverme suavemente hasta conseguir que las dudas se desvanezcan frente a tu mirada.
Dejar en tus manos el deshacernos de esa última prenda..., la rutina.
Si lo consigo, si consigo permanecer así, con el alma desnuda ante ti, habré ganado mi perdida batalla.

4 comentarios:

paco tellez dijo...

Mi querida Julia, que gusto volver a la mesa camilla y que gusto, así de sopetón, encontrarme con este escrito... no tengo palabras, sólo sensaciones, intensas sensaciones que guardo en mi caja fuerte para que no se me escapen... Tras la ventana de tu blog miro al cielo en la noche, aunque no veo la Luna sé que ella me hace un guiño y le susurro quedamente el código secreto de mi corazón

Rayco dijo...

Y seguir juntos por toda la eternidad...

Julia dijo...

Querido Paco, siempre es un placer la vuelta de los amigos a este pequeño refugio.
Gracias, muchas gracias por tus sensaciones. El saber que algo que has escrito llega profundamente a quien lo lee resulta de lo más estimulante.
Sabes que la puerta y las ventanas del Blog están siempre abiertas y que me encanta que todo aquel que se asome a él sea capaz de contemplar tanto en su interior como en el exterior lo que desea encontrar dentro de su corazón.

Julia dijo...

¿Sabes Rayco?, eso es algo que me gustaría fuera verdad pero, a medida que vamos caminando por la vida, vamos dejando atrás o perdiendo a través de ella mucho de lo que creíamos sería eterno y es, al llegar a determinada etapa de nuestra andadura, cuando comprendemos que al menos en esta vida, muy pocas cosas son eternas, y digo muy pocas cosas por darle a mi respuesta un aire optimista.
Lo importante es saber disfrutar de lo que tenemos cuando lo tenemos y no atormentarnos pensando que lo podemos perder.
Así, si por circunstancias desaparece, seremos capaces de conservar en nuestro corazón esos maravillosos momentos.