jueves, 27 de marzo de 2008

Una miajita de tristeza

Hace unas horas me sentí muy triste, podría decir que decepcionada pero tal vez volvería a ser injusta no tanto con la otra persona como conmigo misma, por eso voy a decir que me sentí triste..., muy triste.
De sobra sé que no soy la mejor compañía para según que viaje.
Probablemente tampoco soy el mejor interlocutor.
Seguramente no sea la persona que mejor sepa escuchar aunque intento hacerlo.
Ni la que mejor acompañe en momentos duros con sus no creencias.
Pero siempre he tratado de estar ahí y, ahora me doy cuenta de que tampoco sirvo para eso.
Lo siento, no me arrepiento de ser como soy y tampoco voy a cambiar mi forma de ser. Seguramente podría mejorar pero me gusto como soy y me pregunto: Mejorar... ¿Para qué o para quién?
Sé que no soy perfecta... (Por favor... ¡Qué asco ser perfecto¡), pero intento al menos ser accesible y útil de alguna manera.
Me creí dura. Creí que después de estos últimos años me había vuelto dura, tan dura que nada que no fuera demasiado íntimo, personal, podría hacer que llorara de nuevo pero... ¡Tonta de mí!, aún no he aprendido y aún ocurren cosas que me hacen daño hasta el extremo de lograr que las lágrimas asomen de nuevo, aunque rápidamente las enjugue y me diga... ¡Vale ya!... ¡No es para tanto!.
He dejado reposar mi rabia. He dejado reposar mi decepción. He dejado reposar mi saberme terriblemente absurda, porque si me hubiera puesto a escribir cuando me sentía tan dolida, tan dañada, tan decepcionada, tal vez más tarde me hubiera arrepentido de lo que pudiera escribir.
Creo que hasta en eso soy una idiota, tonta y estúpida sentimental pero me cuesta escribir algo que pueda hacer daño a terceras personas aunque algunas veces no sea capaz de controlarme y escupa palabras que hagan daño.
Si de nuevo esta vez lo he hecho, lo siento, tal vez mañana mi decepción, mi dolor, mi tristeza, dejen paso a la tolerancia y la comprensión pero aún ahora, después de pasadas las horas no me siento capaz.
¡Qué le voy a hacer... Soy asquerosamente humana!.

4 comentarios:

Rayco dijo...

Las cosas que hacen daño son normales, pasa porque hay gente que te importa. Deberías ser menos dura contigo misma.

Julia dijo...

Sí, existen personas que me importan, tal vez por eso me sienta dolida pero, no estoy de acuerdo contigo en lo de ser dura conmigo, no lo soy, soy realista.
Es posible que mi realismo no coincida con el resto del mundo pero, ya ves... una es como es y ya está demasiado correosa para cambiar.
Gracias Rayco.

Rayco dijo...

Bueno, ante eso poco más te puedo decir. Sigue igual que seguro que lo haces muy bien, guapa!

Julia dijo...

Hombre... Gracias.
Un piropo es algo que anima a la más desanimada y mira... Hacía días que no escuchaba (o leía) un piropo, jajajaja...
Gracias por lo de guapa.