domingo, 20 de abril de 2008

Respuesta de Mariví a su Poema “Cómo” (12-04-08)

Ayer Sábado día 19, a las 3:03:36, nuestra amiga Mariví me envió este correo que transcribo de forma literal.
Aunque su petición era que colgara el escrito como comentario a su Poema “Como”, creo que lo que en él escribe merece, a mi juicio, una nueva entrada en mi Blog, aunque también deseo hacer constar que lo que aquí transcribo es, tal vez, su respuesta a los comentarios que en él se hicieron:


Sigo sin poder comentar en tu blog, por lo que una vez más te ruego que cuelgues esto en "Cómo":

Todo es tan relativo.

Hay cosas por las que puedes luchar buscando soluciones esperanzada, o incluso con incertidumbre.

Pero hay otras para las que te preparan como irremediables, y entonces te revelas y luchas en la desesperación, que te resta aún más fuerzas; analizas y eres consciente de que esa no eres tú, que la palabra que a ti te ha definido siempre es "yo puedo"... y la fuerza de ese espíritu sigue dentro de ti impulsándote, arreciándote como una tormenta, pero algo te ha convertido en roca, inmóvil, pesada y fija. El conflicto entre lo que eres y en lo que estás atrapada, no encaja en tu personalidad... de pronto una extraña te tiene aprisionada, y mientras tratas de matar a la que te posee la que pretende volver está como en una tierra de nadie con una pierna en cada lado, porque no ha muerto.

Un beso amiga. Agradezco tanto todas tus manifestaciones de recuerdo, que son alegrías en mi apatía. Pero yo saldré de este paréntesis extraño. Estoy como si me hubieran dado un mazazo en la cabeza. Pero ya es hora de recoger los pedazos.

Te quiero mucho Julia.

5 comentarios:

Julia dijo...

Puede resultar extraño que conteste a tu escrito por este medio en lugar de hacerlo a través del correo como lo recibí pero, al pedirme que publicara en mi Blog tu respuesta , creo que la mía debe ser en este mismo lugar.
De todas formas puedes acceder a mi Blog a través de tu segundo Blog, ya que, al entrar en él, tienes abierta la puerta para dar respuestas tanto en el mío como en cualquier otro.

Tienes toda la razón al decir que todo es relativo ya que cuando hay cosas que tienen una posible solución, ya sea fácil o muy difícil, es lógico que se luche por ello.
También muchas veces lo sucedido es algo irremediable, algo que no tiene ninguna solución pero a pesar de ello sentimos que debemos seguimos luchando por un sin fin de razones pero también es posible que esta lucha llegue a agotarnos, a desesperarnos como tú dices y a decidir en algún momento tirar la toalla.
Otras veces pensamos que es irremediable pero con esfuerzo, ánimo y esperanza puede que no consigamos que todo vuelva a ser como era pero si podemos conseguir que mejore aunque este cambio sea tan pequeño que lleguemos a pensar que no ha merecido la pena tanto esfuerzo, tanta lucha, tanto trabajo o tanto tiempo pero... ¿Acaso no es importante seguir luchando para saber que estamos no sólo vivos si no que, en el fondo y a pesar de todo, seguimos siendo aquella persona que siempre fuimos y que seguimos siendo aunque nos envuelva esa otra persona que no encaja con nosotros.
Admiro, sí, realmente admiro a aquellas personas que, como tú y, a pesar de todo, siguen aferradas a ese algo que les mantiene con esperanza y con fe yo... no puedo, es más, creo que en el fondo tal vez no sea que no pueda si no más bien que ya no quiero.
No tienes nada que agradecerme amiga. La preocupación, el deseo que intentar ayudar o acompañar o simplemente el decir ¡Amiga... aquí estoy! es algo que forma parte de la amistad y, muchas veces esa amistad no es más grande por la cercanía física si no por esa cercanía que en ocasiones se produce a través de la distancia.
Es hora de recoger los pedazos. Es hora de erguir el ánimo, el alma, el espíritu y decir...
¡Sigo siendo yo!, puede que parte de mí tenga sus limitaciones pero mi voluntad y mi corazón aún no conocen límites y, aunque algunos de esos pedazos sean tan pequeños que no puedan recomponerse, sabes que aquí estamos tus amigos para intentar reemplazar esos pedacitos a base de cariño y amistad.
En estos momentos no sólo estoy hablando por mí, si no que me atrevo a decir que hablo también por Charli, Ernes y Paco que, seguro, están de acuerdo conmigo.

Un beso amiga y no dudes que los amigos siempre estamos ahí.

Rayco dijo...

Ya sabemos lo que piensa tu amiga.

Julia dijo...

Tienes razón Rayco.
A lo mejor me he pasado, bueno... sin a lo mejor.
Lo que ocurre es que, cuando me pongo a escribir, no me doy cuenta de lo pesada que puedo llegar a ser.

paco tellez dijo...

Querida Julia, quiero empezar mi comentario copiando del tuyo unas frases de profundo calado "Es hora de recoger los pedazos. Es hora de erguir el ánimo, el alma, el espíritu y decir...
¡Sigo siendo yo!, puede que parte de mí tenga sus limitaciones pero mi voluntad y mi corazón aún no conocen límites" ... sabes, ls tomo también para mí, para encontrar el viento que haga que se muevan mis velas cuando caiga en el desánimo, en la apatía, en el inmenso error de vivir en los recuerdos... pero me cabe la duda de si la autora de estas hermosas palabras se las aplicará también a sí misma o sólo es un regalo para los demás.

Julia dijo...

Querido Paco.
Creo que la autora de esas que tú llamas “hermosas palabras” no se siente capaz de aplicárselas a sí misma. Me imagino qué con esto acabo de resolver esa duda que tenías.
La autora de esas palabras, de esos sentimientos, intenta entregar su amistad, ayudar, acompañar, animar, alentar y decir:
Yo también estoy aquí, contigo, para plantarle cara junto a ti a la tormenta, a la soledad, al abatimiento, a esa sensación de “me perdí”, a ese “No puedo” que muchas veces nos derrumba...
Pero la autora de esas humildes palabras únicamente intenta ser un pequeño apoyo para el amigo pero... no sabe aplicárselas a sí misma porque es ella y sólo ella la que tiene que enfrentar su lucha y la auto ayuda se le queda pequeña, vacía, sin sentido.