miércoles, 9 de abril de 2008

Sobrevivir al tiempo de un instante - (Escrito por Paco Téllez)

Este es uno de los poemas que redescubrí ayer. Siempre me gustó y creo que siempre mantendrá su esencia.

Sobrevivir al tiempo de un instante

Sobrevivir al tiempo de un instante
y al néctar de la noche embalsamada,
sueños de almas que otean en la nada
buscando entre la niebla un dios errante.

Sobrevivir al brillo del diamante,
la vida que se olvida en madrugada,
cuando el destino busca otra morada
y se prende en la piel de un nuevo amante.

Revivir del naufragio en tu ternura
con mis versos, estelas sobre el mar,
donde se acuna el eco de tu nombre.

Vivir con la razón y la locura
de apresar lo intangible y, no rozar
tus labios, sin embargo, no me asombre.

Paco Téllez (Levmor) 29 de Mayo de 2003

4 comentarios:

Rayco dijo...

Eso es amargura !

Julia dijo...

No sé sí seré capaz de explicar con palabras lo que el leer este poema me hace sentir pero voy a intentarlo.
Imagina que un día encuentras en el cielo una estrella, para ti la más bella de todas pero ella está ahí sólo en esos momentos mágicos.
Imagina que una noche, alargas la mano y la puedes tocar levemente.
Imagina que eso significa un revulsivo frente a una monotonía que te está absorbiendo.
Imagina que en esos instantes y quizá con algo tan efímero, te sientes el Rey del Mundo.
¿Crees que eso es amargura?.
No sé si el autor del poema estará de acuerdo conmigo pero, ahí queda lo que me hace sentir.

paco tellez dijo...

Querida amiga.
Me he he puesto en contacto con el alma del autor y me ha comunicado que está totalmente de acuerdo con su hermosísima y acertada respuesta.
No es un sueño sentir que, por un momento, dos almas se acarician, porque realmente se acarician fuera de esta realidad y fuera de sus destinos. Esa conjunción dura la fugacidad de un suspiro, pero la luz que emana de la unión de las dos ternuras es eterna.

Julia dijo...

Gracias Paco por considerar así mi respuesta y te doy la razón, muchas veces un pequeño instante alimenta una eternidad..
En ocasiones y, de una manera un tanto absurda, pienso que, en cierto modo, aquellos que hemos formado parte de “La generación de Abrecartas” formamos un bloque que, a pesar de que nuestro contacto sea un tanto esporádico, siempre estamos ahí para el resto del grupo y, eso es algo que he podido comprobar personalmente.
Un beso.