sábado, 17 de mayo de 2008

Mis pasos por Internet

Hay tardes en la que sin saber muy bien porqué afloran determinados recuerdos.
Hoy mientras estaba paseando un poco por los distintos Foros y Blogs recordé mi primer contacto con este medio.
A pesar de trabajar, la casa y otras ocupaciones, eran precisamente esas otras ocupaciones las que me dejaban demasiado tiempo libre y eran sobre todo las noches las que se hacían demasiado largas. Fue mi hijo el que, en esos momentos, me alentó y ayudó en mis primeros contactos con Internet.
Creo que fue hace más o menos unos siete años y mis primeros pasos fueron buscando páginas de música, literatura, cocina, punto de cruz, punto de media, etc.
Más tarde alguien me habló de los Chat y la curiosidad por algo novedoso me hizo entrar en uno.
Realmente leía más que escribía y allí me encontré con personas de todo tipo, algunas muy curiosas..., otras “demasiado curiosas”. Allí encontré una persona de la que me hice bastante amiga, Milla, que me habló de una página en la que ella entraba y donde se publicaban escritos: “Abrecartas”.
Entré en esa página varias veces sin atreverme a publicar nada y, por supuesto sin registrarme.
Poco a poco “Abrecartas” y las personas que allí escribían me engancharon y un buen día me armé de valor y decidí registrarme y publicar mi primer escrito: “Reflejo”.
Sabía perfectamente que no llegaba ni mucho menos a la altura de los escritos que allí se publicaban pero la acogida que recibí por parte de los integrantes de “Abrecartas” fue tan cálida que poco a poco me fui animando a publicar otras cosas.
Encontré personas maravillosas y grandes amigos que, aún y después de que la página desapareciera lo siguen siendo ya que esa amistad permanece porque está basada en el respeto, la confianza y la sinceridad.
Como acabo de decir, “Abrecartas” desapareció para tristeza y pesar de cuantas personas la considerábamos nuestra casa.
En ese momento, comenzó otra andadura, la de entrar en otras páginas que los amigos de la “Generación de Abrecartas” iban encontrando y nos indicaban la dirección para volver a reunirnos en un nuevo lugar pero, a ninguna de ellas fui capaz de considerarla de nuevo “mi casa”, a lo mejor un poco por mi culpa, ya que en ninguna supe encontrar esa armonía, esa unidad, esa amistad y el respeto y la tolerancia de aquella que siempre consideraré “nuestra casa”.
Un día un compañero abrió un pequeño lugar intentando que el espíritu de “Abrecartas” volviera y al que los pocos que nos acercamos a él llamamos “Nuevo Abrecartas”.
Cuando recibí la invitación a participar en ese lugar imaginé que todo volvería a ser como al principio. Que, poco a poco, nos reuniríamos los amigos de aquella perdida página pero, aquello que yo llamé “Ilusión”, se quedó en eso, en sólo una ilusión.
Y bueno, ahora estoy aquí, con mi pequeño Blog al que sentí desde el primer momento como un "Refugio", porque eso fue para mí y eso quiero que sea para todos los amigos que se acerquen a él.
Con toda sinceridad nunca pensé que pudiera permanecer en él tanto tiempo pero, letra a letra, frase a frase, escrito a escrito ya son algo más de seis meses de vida de este humilde pero muy personal Blog.
Amigos míos, buen fin de semana a todos.

4 comentarios:

paco tellez dijo...

Querida Julia, la verdad es que este blog es un refugio muy cálido. Huele a leña, a café recién hecho... huele a paz, a armonía... huele a noche porque es cuando mejor se está, percibiendo hipnotizado el calor del fuego de la chimenea... escucho la lluvia de las palabras, de las tuyas y de las nuestras... Abrecartas se fue pero está Cartas de Julia

Julia dijo...

Querido Paco.
No sé que decir ante tu comentario, me has dejado sin palabras. Lo único que se me ocurre es: Gracias.
Gracias por tan maravillosos sentimientos y gracias por dejar que tu lluvia de palabras ayude a mantener vivo este refugio.

charli dijo...

Será difícil volver a sentirse en casa, como nos sentimos todos los que vivimos aquella página. Aún hoy no tengo la menor idea de por qué desapareció, aunque se me ocurren varias y no me gustan mucho.
La "otra" Abrecartas sólo fue (y es aún) un remedo, un levísimo reflejo de su original pero, aún así, creo que algunos aún pasamos por allí de vez en cunado. No convivimos en ella pero, por ejemplo yo, sé que hay un sentimiento de Paco escrito allí y sin respuesta por mi parte. Sé que, tarde o temprano, uno u otro, volverá a colgar allí algún detalle para los demás y, por qué negarlo, para sí mismo. Es más, estoy pensando que tengo algo escrito, cuatro líneas torcidas, y que en cuanto termine de escribir este comentario, voy a colgar allí (si me acuerdo del camino para llegar).
Nada será igual en ningún sitio, tal vez porque nada se remite nunca y, menos que nada, aquellos momentos y situaciones tan especiales. Si fuesen tan fáciles de reproducir, evidentemente, nunca hubiesen podido ser únicos.
Abrecartas no estará completa pero aquí están hoy tres de sus partes. Buenas noches a los dos.

Julia dijo...

Amigo Charli.
Nadie sabe porqué desapareció aunque creo que fue porque la persona o personas que la llevaban así lo decidieron sin darnos la más mínima oportunidad para continuar.
La “otra” Abrecartas, como tú dices, sigue ahí. Creo que todos nosotros la visitamos frecuentemente, en silencio unos y otros dejando de vez en cuando constancia de su paso por ella.
Creo saber también que ni estás de acuerdo ni te parecen bien algunas de las decisiones que con respecto a ella se han tomado, vale, de acuerdo, que he tomado yo personalmente pero, ya ves, regreso a ella y leo cuando cualquiera de vosotros escribe.
Estoy de acuerdo contigo que nuestra Página (me gusta llamarla así) es irrepetible y que aquellos momentos que vivimos en ella fueron único y especiales pero como dices hay días en los que aquí nos juntamos tres de sus partes aunque siempre se echa de menos muchas personas que se perdieron, algunos desde el primer momento y otros poco a poco a lo largo de este tiempo.
Pero... ¿sabéis una cosa?..., me siento feliz cuando recibo visitas pero muy especialmente cuando quienes lo hacen son parte de la “Generación de Abrecartas” como lo sois vosotros.
Buenas noches amigos míos y, por favor, no olvidéis nunca este camino.