jueves, 15 de mayo de 2008

Por tu sentir

Esta noche me gustaría hacerte el amor...
... y amanecer los dos juntos, desnudos,
desnudos de ropas y de sentimientos...
y cuando el sol nos golpee en los ojos,
saber de ti lo que ahora no sé.

Y lo leyó y saboreó en silencio
cada una de esas palabras,
y se inundó de tus deseos
y soñó que la abrazabas,
que se fundía entera en ti
desnuda, en cuerpo, en alma.

Y lloró mas tarde, a solas,
al desvanecerse en la nada
aquello que sólo fue un sueño,
un sueño de madrugada,
que le hizo sentirse mujer, esa,
que creyó estaba olvidada.

Y despertó, sola y desnuda,
con el alma agarrotada,
con el cuerpo dolorido,
sangrando por cada palabra
sin que el sol de todos los soles
le golpease en la cara.

Su sol que siempre le besa,
enredándose y enredándole el alma,
iluminando sus oscuras noches,
como un faro de esperanza,
envolviéndola siempre, siempre,
antes de la madrugada.

2 comentarios:

Rayco dijo...

Peor hubiera sido no tenerlo ni en sueños, ¿no?

Julia dijo...

Sí, tal vez...
Gracias Rayco.