jueves, 31 de julio de 2008

De locura

Sí, de locura. Resulta de locos el imaginar todo ese montón de cosas que, para tres gatos y cuatro días se piensa llevar de vacaciones.
Que si esto por si... Que si aquello porque a lo mejor...
Luego te paras a pensar fríamente y te das cuenta que lo que más se va a utilizar durante estos días son bañadores, bikinis, pantalones cortos, camisetas, camisolas, pareos, ropa cómoda, pijamas con poquito más que lo que utilizaban Adán y Eva y..., para de contar.
Pero más tarde, ese gusanillo que siempre está despierto para fastidiar cuando se prepara un viaje, empieza a cosquillear y te hace pensar...
Y si tengo que ir a una comida o una cena de esas en las que tienes que estar muy pero que muy... ¿maravillosa?...
Es entonces cuando se te joroba el hueco en la maleta pero... ¡Ahí está el sentido común! y te dices a ti misma:
Vamos a ver Julia: Tú estas Divina de la Vida aunque te pongas un saco de patatas...
... Vale, lo reconozco, no tengo abuela y, además me apetecía provocar una sonrisa escribiendo una tontería semejante.
Bueno, la verdad es que lo que realmente quería decir era que da lo mismo, porque... ¡Aunque la mona se vista de seda...!
Total que, hay que meter sólo una cosilla más para “eventos especiales” y ya.
Lo que, por supuesto no puede faltar dentro del maletero son los libros, la música, las cosas personales, los bronceadores y los calmantes de piel, porque ya se sabe... (sobre todo en lo que se refiere a mí, que me quemo con que el sol me escriba una carta).
Otra cosa que no puede olvidarse es la cuestión del “papeo”... ¡Faltaría más!... Jolín, que llevo cuatro días sin sacar la nariz de la cocina para pasarme el resto de las vacaciones sin que mi nariz tenga que entrar mucho en ella.
Y, por supuesto, existe algo que no puede faltar porque es lo más importante aunque no ocupe ningún espacio: La ilusión, las ganas de disfrutar a tope de estas merecidas vacaciones junto a mis hijos y sus parejas. Eso es, por supuesto lo primero que voy a meter en mi equipaje.
Un beso.

P.D.: Sé que se suele decir “Divina de la Muerte”, pero también sé que este escrito lo va a leer un amigo que odia la expresión, así que... ¿Porqué no cambiarla?.
Julia.

miércoles, 30 de julio de 2008

Antes de marcharme

Mis queridos amigos:
Es miércoles y me quedan pocos días para despedirme de vosotros y del Bolg hasta dentro de un tiempo, ya se sabe, las vacaciones, el no poder conectarse o si se puede hacerlo no tener mucho tiempo.
Creo que por eso es que me apetecía escribir algo hoy y si fuera posible también mañana y el viernes pero como no tengo tan seguro que se me ocurra nada para tantos días pues he aprovechado a escribir algo mientras hacía un alto en “el camino de la cocina” aunque, la verdad es que no sé muy bien que escribir.
Aún me parece mentira que lo que empecé de una forma un tanto loca, sin cuestionarme como podría resultar, haya durado ocho meses. No sé, cuando me paro a pensarlo me digo: ¡Madre mía!, anda que no me he enrollado ni nada.
Recuerdo mi comienzo y sonrío porque, mientras publicaba mi primer escrito aquí, tenía un bizcocho en el horno y me despedí rápidamente porque éste sonaba y no era cuestión de dejar que se quemara el bizcocho.
Desde entonces... Bufff, ni se sabe la cantidad de bizcochos que habrá hecho mi pobre horno pero, al mismo tiempo, yo si sé la cantidad de veces que me he sentido acompañada por todos vosotros mientras publicaba mis pequeñas cosas.
Me gustaría escribir aunque sólo fueran cuatro líneas cada día de los que faltan para mi despedida pero bueno, creo que eso no depende de mí, si no que depende de la capacidad que tenga mi cabeza y mi corazón para enviar esos pequeños calambres a mis dedos que consigan que éstos se pongan a teclear motivados por sus impulsos, (aunque tecleen alguna que otra tontería).
Un beso.
Julia.

martes, 29 de julio de 2008

RECUERDO QUE SOÑÉ – (Escrito por Paco Téllez).

Hoy me apetece publicar un poema que mi amigo Paco Téllez escribió como respuesta a mi escrito: “Sueña Celia, sueña...”
Poema que cuando lo leí en su momento me emocionó y que me sigue emocionando cada vez que lo leo.
Es un poema que me parece muy hermoso no porque lo dedicara a uno de mis escritos si no por los sentimientos y el cariño que encierra.
Espero que no te moleste amigo Paco que lo suba a primera página.

RECUERDO QUE SOÑÉ.

Recuerdo que soñé
pero no el sueño
Recuerdo que amé
pero no cuanto
Recuerdo que volé
pero no el cielo
Recuerdo que viajé
pero no adonde
Recuerdo que viví
pero no cuando
Mas me niego a salir
de este agujero
de este olvido
que amortaja ya mis labios
con tu nombre adherido a cada grito
con que, inútilmente, cada día yo te llamo.

Paco Téllez, a 25 de julio de 2008.

lunes, 28 de julio de 2008

El otro día leí un escrito de Charli

El otro día leí un escrito de Charli.
Un escrito muy profundo, muy intenso, demasiado personal como para transcribirlo aquí pero, un escrito, que me hizo llorar.
Sí me hizo llorar y no me avergüenza decirlo.
Lloré, pero no lo hice con un llanto atormentado, duro, no, lloré con esas lágrimas suaves, mansas, inevitables.
Con esas lágrimas incontenibles de las que no eres consciente hasta que después de resbalar muy despacio por el rostro llegan a la comisura de los labios o a tus manos.
Fue leyendo ese escrito que me di cuenta de la inmensa crueldad del dolor.
Me di cuenta que el dolor no tiene límites y que cuando crees haber llegado al fondo de él, te das cuenta de que no existe el fondo, su fondo, porque sí él se lo propone, seguirás cayendo y cayendo en su abismo sin fin.
Te das cuenta que perder un padre en algo terrible, que te rompe desde dentro.
Que perder una madre es un insoportable dolor que te agarrota el alma.
Que perder... es algo que te desgarra las entrañas. Que te araña el corazón hasta dejarlo hecho jirones. Que te parte en dos no físicamente pero sí el espíritu consiguiendo que jamás vuelvas a ser quien fuiste.
Pero también te das cuenta que puede seguir siendo mucho más cruel. Con una crueldad que ni siquiera quieres imaginar.
Fue entonces, en ese momento cuando la sola idea de sentirlo nuevamente, de sentir que podría destrozarme aún más que, espiritualmente, me arrodillé ante él, ante su inmenso poder, y así, de rodillas, sin atreverme a levantar los ojos del suelo le rogué, le supliqué que, por favor no me hiciera más daño.
Sí, el otro día leí un escrito de Charli que no sólo me hizo llorar, si no que me hizo pensar... y tal vez fue por ello que no pude contener las lágrimas.

sábado, 26 de julio de 2008

Sin poder dormir

No sabría muy bien como llamar a esta hora.
Podría decir que es una hora temprana, pero eso sería si después de dormir una cantidad de horas decente hubiera madrugado por tener cosas que hacer.
Pero este no es al caso, así que tendría que decir que es muy tarde porque aún no he conseguido pegar ojo como dios manda, es decir toda la noche de un tirón o al menos gran parte de la noche.
Lógicamente cuando llegue la hora de levantarme para empezar el día me costará un triunfo y estaré hecha migas.
Sé que no dormir una noche no es algo tan especial pero claro si son ya bastantes noches en las que sucede lo mismo, la cosa cambia y, lo que en un principio se le podría llamar cansancio temporal se acaba convirtiendo en un agotamiento total.
Manos mal que es fin de semana y que, además, han comenzado mis vacaciones.
Espero que al menos me sirva para relajarme, descansar y desconectar y, a lo mejor..., ¿quien sabe?, consiga el tiempo necesario para encontrar mi perdido sueño.
Feliz fin de semana a todos.
Julia.

viernes, 25 de julio de 2008

Veinticinco de Julio

Hoy veinticinco de Julio es una fecha muy especial para mí. Es al aniversario de mi boda.
Recuerdo que cuando mis hijos eran pequeños y en este día por la mañana se escuchaban cañonazos me solían preguntar:
Mamá, ¿porqué tiran cañonazos?.
Y yo les respondía de broma:
Porque hace tiempo, tal día como hoy, se casaron papá y mamá y es una forma de celebrarlo en toda España.
Lo sé, era una respuesta un tanto ridícula ya que después les explicaba el porqué de los cañonazos.
Con el paso del tiempo, mis hijos se quedaron, de broma, con el cuento de que los cañonazos sonaban por la boda de su padre y su madre, cosa que me hacía sonreír ya que, en el fondo me gustaba pensar que podría ser por eso, porque nuestro matrimonio era tan importante que necesitaba “cañonazos” para que todo el mundo se enterase de ello.
Hoy en día, entre otras cosas ya no se escuchan cañonazos y hoy, veinticinco de Julio además ha dejado de ser fiesta en muchos lugares de España.
También faltan esos “cañonazos” de celebración de aniversario de boda, así que hoy, veinticinco de Julio es un día tristemente especial.
Buenas noches amigos.
Julia.

miércoles, 23 de julio de 2008

Sueña Celia, sueña...

Se encontraba preparando el desayuno cuando algo la detuvo, era el silencio que reinaba en la casa, faltaba el sonido del agua en la ducha.
Instintivamente miró hacia la mesa, un lugar vacío, una taza sin poner.
De pronto se le quitaron las ganas de desayunar y se dirigió con paso cansado al dormitorio.
Lentamente se fue quitando la ropa y, desnuda, se acostó en su lado de la cama.
Sintió frío, bajo las sábanas estaba su ausencia.
Intentando recuperar su calor, cruzó los brazos sobre el pecho agarrándose los hombros y, poco a poco se fue encogiendo, se fue haciendo más chiquita, hasta convertirse en un ovillo de tristeza.
Cuando las lágrimas acabaron de empapar la soledad, cerró los ojos y lentamente se dejé arrastrar por los recuerdos hasta fundirse de nuevo con él.
Sueña Celia, sueña..., nunca te olvides de soñar.

Julia. (Abrecartas a 10 de Abril de 2006).

sábado, 19 de julio de 2008

Podría sentarme y escribir...

Podría sentarme y escribir, escribir, escribir hasta agotar todas las letras del mundo.
Pero sé lo que escribiera sería para ti y para mí. Para ese dúo que ahora es un solo. Para ese todo que ahora es una mitad.
Podría sentarme y escribir. Más siento que se me quedan cortas las palabras para describir tanto..., tanto...
Pero sé lo que escribiera tendría que perderse en esa luz del infinito para que pudieras leerlo y no sé si sería capaz de acercarme a esa luz.
Podría sentarme y escribir... Más, me duelen los dedos del alma por no saber teclear mis sentimientos.
Pero sé que mis sentimientos se pierden en un mar que no tiene costa, en un mar que se pierde en su soledad, en tu mar.
Podría sentarme y escribir y, al mismo tiempo regalarte un amanecer, una puesta de sol, la flor más hermosa, esa imagen tan especial.
Pero sé que no existe una imagen en el mundo que pueda describir lo que desearía ofrecerte.
Podría sentarme y escribir, escribir, escribir...
Pero prefiero contártelo a solas, sin palabras, en ese silencio que nos sirvió tantas veces de música de fondo.
Podría sentarme y...
Pero necesito no pensar, no sentir, no soñar...

martes, 15 de julio de 2008

A la protagonista de una historia de ficción

Intentar dormir era un imposible. Levantarse por la mañana una tragedia.
Agotada, falta de ánimo se enfrentaba a un nuevo día en el que cualquier mínimo movimiento representaba un enorme esfuerzo.
Es normal, se decía, este tiempo no acompaña en nada.
Estos cambios de temperatura nos están atormentando.
Nos falta el calor del sol.
El tiempo propio de esta época no es el que está haciendo...
Tal vez sea yo que intento hacer las mismas cosas que hacía hace tiempo y los años no pasan en vano.
Excusas, esas eran las mil y una excusas que buscaba para su estado de ánimo pero ella, en el fondo de su corazón, sabía la verdad.
Julio avanzaba inexorable y por más que se decía que era un mes cómo cualquier otro, a medida que el mes avanzaba su sangre se ralentizaba en sus venas, sus fuerzas flaqueaban, su ánimo se desmoronaba y su corazón se negaba a seguir.
Pobre absurda, triste y ridícula protagonista de una historia pobre absurda, triste y ridícula.
Dime... ¿Porqué te empeñas en seguir atormentándote inútilmente?.
Dime... ¿Porqué no dejas a un lado ese otro yo que se empeña en seguir por un camino que no tiene futuro?.
Lo siento. Vaya si lo lamento mi pequeña y torpe protagonista de una historia que nunca tendrá fin.
Una historia a la que te sientes atada por unos invisibles hilos como esa pequeña marioneta en la que un día te convertiste...
El tiempo transcurre.
Julio avanza.
Dime... ¿Porqué eres tan cobarde?.
Dime... ¿Porqué a tantas cosas?.
Dime... No tienes respuesta, ¿verdad?...
...Mi pobre, absurda, triste y ridícula protagonista de esa historia sin un final.
Dime...

lunes, 14 de julio de 2008

Para Noelia

Hoy me gustaría dedicar esta entrada a una persona con la que hace muy poco comparto escritos: Noelia.
A pesar de que, como he dicho, apenas nos conocemos, sus entradas, sus respuestas y su manera de hacer las cosas me hacen pensar que es una persona sincera, sensible, en resumen, una gran persona.
Por eso es que me gustaría dar respuesta a su comentario desde aquí y, al mismo tiempo insertar como preámbulo la respuesta que ha dado origen a este escrito.
Noelia, Espero que esto no te moleste pero sí es así sin ningún problema dejaré simplemente mi respuesta.

Puede que me equivoque, pero ¿te ha decepcionado alguien en este mundo de blogs?
No sé si haces referencia a escritos de personas anónimas, y desconocidas, pero si es así,... borrón y cuenta nueva.
A mí en este mundillo, en su día, una persona anónima me decepcionó muchísimo. Luego pensé, 'si no la conozco...mejor no darle más importancia de la que tiene..'
Si no se trata de este mundillo, discúlpame, por hacer mi propia interpretación.
Mejor entrada o no, eso es lo que necesitabas escribir y eso es lo que cuenta...Nada más!
Un beso,
Noelia

P.D: Las últimas frases de tus escritos no me dejan indiferente. Hay mucho más que simples palabras enlazadas entre si...Gracias!
Buen fin de semana.

Como he dicho en un escrito anterior, mi entrada en este mundillo de la red fue de forma casualmente desesperada.
Por supuesto que muchas personas te decepcionan pero cuando son personas a las que no conoces y con las que no tienes ningún vínculo, te pueden cabrear pero nunca pasa de eso, un simple cabreo momentáneo.
He tenido la gran suerte de conocer a través de este medio a personas maravillosas, personas con las que, a pesar de los años mantengo una amistad y un cariño muy especial.
Son amigos. Amigos a los que encontré en una desaparecida página de la que más de una vez me habrás oído y me oirás hablar: “Abrecartas”.
Me gustaría nombrarles y creo que a ellos no les importará que lo haga aquí, porque me siento muy orgullosa y feliz de tener su amistad:
Mariví, Charli, Ernes y Paco.
No nos conocemos personalmente, bueno, a Paco sí le conozco y con Charli mantengo de vez en cuando unas parrafadas enormes por teléfono. A Mariví y a Ernes sólo los conozco a través del Messenger y de los interminables correos que nos hemos escrito.
Pero esta vez hablaba de “Náufrago”, alguien a quien leí de forma casual en otro Foro en el que hace tiempo publicaba alguna cosilla pero en el que por una serie de circunstancias dejé de participar.
Una entrada un tanto extraña “S.O.S.", hizo que me enzarzara en una serie de respuestas y contra respuestas que me sacaron de una especie de apatía.
Posiblemente la entrada fuera un tanto incomprensible y como dije en mi última intervención se convirtió en una especie de extraño diálogo que, en ocasiones, parecía un “monólogo para dos”.
Todo fue muy correcto y de alguna forma interesantemente entretenido, al menos para mí y, sin saber muy bien porqué se despertó mi Ángel de las palabras ese que, cuando cerramos el tema porque todo en esta vida se termina, dejó parte de las plumas de sus alas al lado de mi ordenador para encerrarse de nuevo en ese lugar escondido del que tanto le cuesta salir.
Ya ves, para nada me decepcionaron, al contrario, me hicieron despertar de una forma tal vez absurda para algunos pero positiva para mí.
Precisamente mi escrito sobre la mar, es una de esas respuestas que escribí a petición del autor de la entrada.

Muchas gracias a ti Noelia, por tu preocupación por mí, por tus palabras siempre de aliento y por saber leer esas palabras entrelazadas entre sí que, ciertamente, muchas veces dicen más de lo que se lee.
Un beso.

sábado, 12 de julio de 2008

Plumas de las alas de un Ángel

Resulta curioso como, en ocasiones, uno sigue determinados escritos.
Posiblemente porque resulten diferentes, extrañamente diferentes y, a pesar de la apatía que se pueda sentir uno se enfrasca en comentar, responder, discrepar pero siempre, como mi interlocutor ha dicho y yo he corroborado, dentro de la más absoluta cortesía y respeto.
Sí, resulta curioso comprobar como determinados escritos son capaces de arrastrarnos a una respuesta y contra respuesta haciéndonos salir de nuestro enclaustramiento.
Pero como todo en esta vida, llega a su fin y comprobamos como esos ángeles de las palabras van perdiendo poco a poco las plumas de sus alas hasta convertirse de nuevo en lo que siempre fueron...
Seres humanos apáticos y desorientados.
Resulta curioso como, en ocasiones, uno se deja enganchar por las palabras.
Lo siento, tal vez no sea la mejor entrada para una noche de viernes pero como que me apetecía escribirla...
Tal vez porque al lado del ordenador me ha parecido ver, antes de que se evaporaran, plumas de las alas de un Ángel...
Buen fin de semana.

viernes, 11 de julio de 2008

De Mariposas...

El otro día hablaba de Mariposas y de lo difícil que es sentirlas y no poder hacer otra cosa que esperar para saber si nos inundarán de maravillosos colores o si sus alas se volverán negras hasta convertirse en esa ceniza que nos atormentará para siempre.
También hablaba de lo duro que resulta cuando esas Mariposas revolotean y revolotean y mientras agitan sus alas algo dentro de ti no permite que tengas sosiego porque no eres capaz de ver sus alas, sólo las sientes agitarse en un desenfrenado baile de presentimientos oscuros.
Hoy ese baile se ha sosegado y he podido comprobar en mi corazón que las mariposas vestían sus mejores colores para celebrar que los malos presentimientos, las malas vibraciones desaparecían dejando paso a una inmensa luz.
Hoy, las mariposas, mis mariposas han inundado de color el cielo de mi alma con su revolotear alegre y feliz.

miércoles, 9 de julio de 2008

De compras y dependientes "amables"

Lo que va de semana y la semana pasada ha sido terrible.
Un trajín enorme de esos de los que duran quince horas salvando los desplazamientos y la hora para comer.
Agotador, realmente agotador pero a la vez reconfortante porque esas cosas se hacen por el amor a los hijos que si no... ¡Anda y que le dieran tila a todo!.
Me explico: Cuando se tienen hijos, da igual varones que mujeres, aunque, a decir verdad, para determinadas cosas una se ve reflejada en ellos cuando se trata de una mujer, máxime cuando tienen esa maravillosa edad de la juventud.
Sí, una se ve reflejada en ellos, en sus compras, en sus ilusiones, en sus dar mil y una vueltas por los comercios donde, algunas veces, “simpáticos vendedores” te tratan con tanta “delicadeza” que, cuando te marchas te dan ganas de soltarles unas cuantas cosas, cosa que no haces porque tu educación no se aproxima ni remotamente a la suya.
Por poner un ejemplo: El otro día fuimos a comprar ropa interior porque era necesaria para un determinado vestido de fiesta.
Pues nada, en uno de esos comercios “super”, donde las dependientas se creen “diosas”, nos dijeron que era imposible que ninguno le sentara bien, porque tenían la misma forma... Todo eso de una manera prepotente y despectiva.
Menos mal que mi hija es de esas que se saben contener porque así está enseñada... Les dijimos adiós con esa sonrisa de “que te zurzan” en los labios y nos marchamos antes de que alguna de las dos soltara...:
“Pos es que no estoy acostumbrá a llevar esas cosas y a lo mejor he/ha metio las dos en la misma cacerola”...
Cuando lo comentamos, ya en la calle, como que nos partíamos de risa sólo de pensar en la cara que hubiera puesto la dependienta si le soltamos algo así.
Al final encontramos un comercio de esos no tan “importantes” donde nos trataron divinamente, se molestaron en buscar lo que necesitaba y, por fin, logró encajarse en dos “cacerolas”...

sábado, 5 de julio de 2008

Mamá

Todos los días te llevo en mi mente, en mi corazón, en mi pensamiento en el día a día pero hoy, alguien te recordó y me habló de ti.
Me recordó tu frágil cuerpo pero a pesar de él, tu fuerza.
Me recordó tu constancia, perseverancia, tu no dejarte vencer.
Pero, cuando llegué a casa, a solas, recordé tu temor, no por ti, más bien por los demás.
Recordé tu sacrificio, tu miedo frente aquella ante la que te sentías minimizada pese a tu entrega y tu poder.
Recordé tus palabras generosas para quién te hizo tanto daño.
Recordé que no podía tocarte, besarte, acariciarte porque cualquier roce significaba para ti un inmenso dolor.
Recordé tus ojos próximos a quedarse vacíos de esta vida pero que se encontraban tan llenos de amor y entrega que no importaba fuera cual fuera su destino final.
Recordé que no me quedé con ese “te quiero” porque supe decírtelo siempre.
Recordé como sonreíste a pesar de tu gran dolor cuando me acerqué a tu oído y te susurré aquellas palabras.
Recordé cuando ambas sabíamos que era el final pero ambas sabíamos también que no había sitio para el miedo porque sabíamos que llegaba ese momento donde la paz, tu paz, era la meta.
Recordé como di gracias porque acabara tu sufrimiento aunque comenzara el mío sin fecha de fin.
Recordé tu rostro que reflejaba calma, paz y pensé... ¡Ojalá cuando llegue mi momento mi rostro refleje la calma que refleja el suyo!.
No sé muy bien porqué pero, hoy, ahora, te necesito a mi lado más que cualquier otro día...
Te necesito... Mamá.

viernes, 4 de julio de 2008

Sentir

Una un buen día, se despierta, recuerda, siente y escribe...:

Sentir

Hiedra, enredadera,, espino,
viento, brisa, huracán,
día sin sol,
noche sin luna,
hielo,
fuego,
mar en calma,
tempestad.
Una mujer, una diosa,
virgen y meretriz,
desnuda,
cubierta de flores,
vestida de transparencias
para ti.
Así...
Quiero ser en tus sueños.
Así...
Quiero ser en tus días.
Así...
Quiero que tú me sientas...
porque yo me siento así,
entregada,
fundida,
como una segunda piel...
Sobre ti.

jueves, 3 de julio de 2008

Mariposas negras

No me gusta. Hay ocasiones en los que sin saber porqué y ante una situación o una conversación determinada siento una sensación extraña que no me gusta, que me hace sentir mal, inquieta.
No sabría definir muy bien que es lo que siento pero es como una especie de presentimiento que instala mariposas negras en mi estómago.
Me digo una y otra vez que es una tontería, que no debo darle más importancia que la que realmente tiene, es decir, ninguna, pero sin poderlo evitar las mariposas vuelven una y otra vez a revolotear dentro de mí intranquilizándome.
El paso del tiempo hace que en ocasiones esas mariposas se tiñan de hermosos colores, vuelen libres, alegres inundando de luz aquello que percibí oscuro.
Otras veces, esas mariposas jamás recobran su color y mueren sumidas en su profunda negrura dejándome un regusto doloroso y amargo.
Hoy quiero cerrar mi puerta a esas mariposas. No quiero comprobar si inundarán mi cielo de color o arrastrarán negras nubes pero, de momento, no lo consigo y diminutas e inexorables se van introduciendo por las rendijas de mi cerebro para crecer en mi interior desazonándome…

martes, 1 de julio de 2008

Mi forma de sentir la mar

El otro día en un foro alguien dijo:

¿Quién me puede hacer recordar el mar?...

Y después...:

Julia...
¿Te puedo pedir un favor?...
¿Me hablas del mar?...

La verdad es que, de que del primer escrito se derivara a esta cuestión, es un tanto extraño pero a la vez intrigante...

Y esta fue mi respuesta:

Por supuesto que me puedes pedir un favor y por supuesto que me encantará hablarte de la mar.
Pero, a mi vez, me gustaría hacerte una pregunta: ¿Has visto alguna vez la mar?.
Si la has visto, aunque sólo haya sido una vez en tu vida, sólo tienes que cerrar los ojos y volverás a sentir su grandeza, porque toda persona que ha visto el mar y le ama, jamás podrá olvidar su belleza.
Su inmensa gama de colores porque la mar no es sólo azul.
Su sonido dulce que nos produce una inmensa paz y su fiero rugido capaz de aterrarnos.
Su saber mostrarse serena, en calma ante nuestros ojos y su incomparable poder cuando se embravece.
Su indescriptible pero peculiar aroma que hace que, cuando piensas en ella, lo huelas aunque te encuentres muy lejos.
Su forma de acariciar la playa y su fuerza para horadar las rocas.
La mar se deja amar como el más tierno de los amantes pero a la vez te absorbe hasta que tú te conviertes en su más ferviente enamorado.
Esa es mi forma de ver la mar pero, estoy segura que si tú la has visto en alguna ocasión tendrás tu forma particular de recordarla.

Seguramente y como le dije al autor del escrito ésta sea una forma muy personal de sentir la mar porque todos y cada uno de los que la hemos visto, disfrutado y amado tenemos nuestra peculiar forma de describirla.

Buenas noches.

24 de Junio de 2008.