miércoles, 9 de julio de 2008

De compras y dependientes "amables"

Lo que va de semana y la semana pasada ha sido terrible.
Un trajín enorme de esos de los que duran quince horas salvando los desplazamientos y la hora para comer.
Agotador, realmente agotador pero a la vez reconfortante porque esas cosas se hacen por el amor a los hijos que si no... ¡Anda y que le dieran tila a todo!.
Me explico: Cuando se tienen hijos, da igual varones que mujeres, aunque, a decir verdad, para determinadas cosas una se ve reflejada en ellos cuando se trata de una mujer, máxime cuando tienen esa maravillosa edad de la juventud.
Sí, una se ve reflejada en ellos, en sus compras, en sus ilusiones, en sus dar mil y una vueltas por los comercios donde, algunas veces, “simpáticos vendedores” te tratan con tanta “delicadeza” que, cuando te marchas te dan ganas de soltarles unas cuantas cosas, cosa que no haces porque tu educación no se aproxima ni remotamente a la suya.
Por poner un ejemplo: El otro día fuimos a comprar ropa interior porque era necesaria para un determinado vestido de fiesta.
Pues nada, en uno de esos comercios “super”, donde las dependientas se creen “diosas”, nos dijeron que era imposible que ninguno le sentara bien, porque tenían la misma forma... Todo eso de una manera prepotente y despectiva.
Menos mal que mi hija es de esas que se saben contener porque así está enseñada... Les dijimos adiós con esa sonrisa de “que te zurzan” en los labios y nos marchamos antes de que alguna de las dos soltara...:
“Pos es que no estoy acostumbrá a llevar esas cosas y a lo mejor he/ha metio las dos en la misma cacerola”...
Cuando lo comentamos, ya en la calle, como que nos partíamos de risa sólo de pensar en la cara que hubiera puesto la dependienta si le soltamos algo así.
Al final encontramos un comercio de esos no tan “importantes” donde nos trataron divinamente, se molestaron en buscar lo que necesitaba y, por fin, logró encajarse en dos “cacerolas”...

2 comentarios:

AiLeoN dijo...

Es verdad, hay dependientas y dependientas...Lo correcto es no ponerse a su altura, pero es difícil, aunque se merecían cualquier comentario por parte vuestra...

Yo, la verdad, es que no me suelo callar. Educadamente protesto, pero claro en casos extremos.

Tienes razón algunas se creen diosas y son 'bufones' de corte. Ni caso, querida Julia....lo mejor es reírse de la situación!!!

Un beso,
Noelia

Julia dijo...

¿Sabes?, en el fondo y después de pasado el “berrinche”, la cosa resulta de lo más jocosa. Sirve para reírnos un rato por la poca profesionalidad de algunos profesionales y, al mismo tiempo, añadir el comercio a esa lista de: “No volver a pisar en él”.
Un beso.

Julia.