viernes, 11 de julio de 2008

De Mariposas...

El otro día hablaba de Mariposas y de lo difícil que es sentirlas y no poder hacer otra cosa que esperar para saber si nos inundarán de maravillosos colores o si sus alas se volverán negras hasta convertirse en esa ceniza que nos atormentará para siempre.
También hablaba de lo duro que resulta cuando esas Mariposas revolotean y revolotean y mientras agitan sus alas algo dentro de ti no permite que tengas sosiego porque no eres capaz de ver sus alas, sólo las sientes agitarse en un desenfrenado baile de presentimientos oscuros.
Hoy ese baile se ha sosegado y he podido comprobar en mi corazón que las mariposas vestían sus mejores colores para celebrar que los malos presentimientos, las malas vibraciones desaparecían dejando paso a una inmensa luz.
Hoy, las mariposas, mis mariposas han inundado de color el cielo de mi alma con su revolotear alegre y feliz.

2 comentarios:

AiLeoN dijo...

No sabes lo mucho que me alegra leer esta entrada, porque te lo mereces.

Que el color de sus alas te inunden en tu interior y que se detengan en el tiempo...

Hoy las mariposas te han entendido, que siga así por mucho tiempo más.

Cuídate, me alegro muchísimo
Un beso,
Noelia

Julia dijo...

Gracias Noelia.
El bienestar de los amigos es muy importante para mí de ahí vienen mis Mariposas de colores.
En cuanto a mí, las mariposas nunca cambian. Es posible que sea yo la que no desea que cambien y que sus alas nunca vuelvan a tener color.
Me gusta el gris y el negro. Pese a lo que de ellos se diga no son colores tristes, apagados, son colores que saben acompañar determinados sentimientos.
Gracias por tu alegría.
La alegría de las personas a las que siento cercanas, como a ti en este caso, es también mi alegría.
Y, no te preocupes, me siento bien conmigo misma, simplemente es otra forma de entender la vida..
Un beso y hazme un favor que, a la vez, es un pequeño favor hacia ti misma... No cambies.

Julia.