martes, 1 de julio de 2008

Mi forma de sentir la mar

El otro día en un foro alguien dijo:

¿Quién me puede hacer recordar el mar?...

Y después...:

Julia...
¿Te puedo pedir un favor?...
¿Me hablas del mar?...

La verdad es que, de que del primer escrito se derivara a esta cuestión, es un tanto extraño pero a la vez intrigante...

Y esta fue mi respuesta:

Por supuesto que me puedes pedir un favor y por supuesto que me encantará hablarte de la mar.
Pero, a mi vez, me gustaría hacerte una pregunta: ¿Has visto alguna vez la mar?.
Si la has visto, aunque sólo haya sido una vez en tu vida, sólo tienes que cerrar los ojos y volverás a sentir su grandeza, porque toda persona que ha visto el mar y le ama, jamás podrá olvidar su belleza.
Su inmensa gama de colores porque la mar no es sólo azul.
Su sonido dulce que nos produce una inmensa paz y su fiero rugido capaz de aterrarnos.
Su saber mostrarse serena, en calma ante nuestros ojos y su incomparable poder cuando se embravece.
Su indescriptible pero peculiar aroma que hace que, cuando piensas en ella, lo huelas aunque te encuentres muy lejos.
Su forma de acariciar la playa y su fuerza para horadar las rocas.
La mar se deja amar como el más tierno de los amantes pero a la vez te absorbe hasta que tú te conviertes en su más ferviente enamorado.
Esa es mi forma de ver la mar pero, estoy segura que si tú la has visto en alguna ocasión tendrás tu forma particular de recordarla.

Seguramente y como le dije al autor del escrito ésta sea una forma muy personal de sentir la mar porque todos y cada uno de los que la hemos visto, disfrutado y amado tenemos nuestra peculiar forma de describirla.

Buenas noches.

24 de Junio de 2008.

6 comentarios:

AiLeoN dijo...

Hay cosas que no se pueden definir con palabras porque no captarían su verdadera esencia...

Aún así,
"La mejor manera de definir/describir/sentir la mar es estar frente a ella y dejarse llevar..."

Me ha gustado tu forma de sentir la mar...Una forma que comparto, sin duda.

Un beso,
Noelia

Julia dijo...

Es cierto la mar es algo que no puede describirse, de ahí mi atrevimiento al pretender intentarlo.
Esa maravilla hay que sentirla. Dejarnos envolver por su poder, su magia, su dulzura. Dejarnos llevar hasta su infinito...
Porque ella es... La Mar.
Un beso.

Julia.

charli dijo...

Una hora demasiado avanzada para un tema tan intrínseco a mí (o yo a él, no sé).
La mar es eso que te pone los nervios a flote cuando has soltado la última amarra. La mar es aquello que viene por una de las amuras y te permite seguir encima de ella. La mar es cuando la sangre rebulle en las venas recorriendo, espesa, los antebrazos. La mar es esa sensación de golpe en la cabeza. La mar es la paz, la calma infinita. La mar es La Madre. La mar es quien te acuna dulcemente y en rumoroso silencio cuando fondeas en una bahía en calma. La mar es agua que se lanza contra tí, fría, salada y desabrida, saltando por encima de todo, frenándolo todo, asustándolo todo. La mar es el amor, el miedo, el arrullo, la muerte, la calma, el puerto, el horizonte, el infinito, el alma, el beso, el olvido, el color, su ausencia, el plomo gris y triste, el oro más reluciente de los más bellos amaneceres. La mar es tener la luna al alcance de la mano. La mar es más miedo, soledad, capricho, mujer, hombre, niño, traición, implacable jueza, injusta justiciera, madrastra mala de cuento, amante añorada, olor a marea baja de agua limpia del Cantábrico, destello de luz rielante y profunda cerca de las islas. La mar es azul poniente en el Atlántico, con reflejos dorados al caer la noche. La mar es turbia, más salada, pesada, vaporosa en el Mediterráneo sur.
No hemos dicho nada. . . definir La Mar ¡como si eso fuese posible! Siempre que alguien quiera oir hablar de la mar, aquí estoy yo, siempre deseando hablar de ella y, muchas veces, con ella.
La mar, el mar, casi la vida.

Julia dijo...

Querido amigo...
La Mar es mucho.
La he sentido dentro de tu sangre, fundida en tu piel.
Sí, la mar es un enamorado que se mete dentro de las venas y de las que nunca saldrá.
Sé de tu pasión por ella pero yo, que soy de tierra a dentro, siento esa misma pasión desde que, de niña, me enfrente a ella, la contemplé, la escuché y para siempre quedó grabada en mi corazón.
Un beso amigo mío y, como siempre, gracias por regresar.

Julia.

paco tellez dijo...

¡Pobre de mí! después de haber leido a Charli no puedo decir nada más porque me identifico con cada una de sus palabras, gota a gota.
El mar es concepto, es metáfora, es todo, es nada... a mi me gusta hablar del mar interior, de ese que a veces puede ser un desierto, donde los peces puden ser almas, o recuerdos, donde las olas al llegar a la playa es como si copularan con la arena...
Mejor, no digo nada y me quedo con las palabras del marinero de verdad.

Julia dijo...

Todo un gran tema... La mar, el mar...
¿Quién no se ha quedado absorto sólo con nombrarla?... Cuanto más si la sentimos muy cerca, tanto como escucharla, olerla, vivirla...
Me ha gustado tu metáfora del desierto como mar interior.
Sí, yo también prefiero que hable nuestro querido amigo Charli porque su prosa tanto en escritos como en comentarios me deja sin palabras.
Un beso amigo mío por tu siempre estar..

Julia.