miércoles, 23 de julio de 2008

Sueña Celia, sueña...

Se encontraba preparando el desayuno cuando algo la detuvo, era el silencio que reinaba en la casa, faltaba el sonido del agua en la ducha.
Instintivamente miró hacia la mesa, un lugar vacío, una taza sin poner.
De pronto se le quitaron las ganas de desayunar y se dirigió con paso cansado al dormitorio.
Lentamente se fue quitando la ropa y, desnuda, se acostó en su lado de la cama.
Sintió frío, bajo las sábanas estaba su ausencia.
Intentando recuperar su calor, cruzó los brazos sobre el pecho agarrándose los hombros y, poco a poco se fue encogiendo, se fue haciendo más chiquita, hasta convertirse en un ovillo de tristeza.
Cuando las lágrimas acabaron de empapar la soledad, cerró los ojos y lentamente se dejé arrastrar por los recuerdos hasta fundirse de nuevo con él.
Sueña Celia, sueña..., nunca te olvides de soñar.

Julia. (Abrecartas a 10 de Abril de 2006).

7 comentarios:

AiLeoN dijo...

Mientras leía tus palabras, me he imaginado la escena.

Me gusta! Cada vez me gusta más lo que escribes y cómo lo escribes...

Las últimas frases son geniales. Duras, pero únicas.

Sigo leyéndote...

Un beso,
Noelia

charli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
charli dijo...

Si bien ya había leído este escrito anteriormente (creo), ha vuelto a transportarme a la expresión más íntima de la soledad. Supongo que, como todo el mundo, a veces me he intentado quedar dormido pensando en algo agradable, algo que me apetezca revivir o vivir de nuevo. Entiendo perfectamente el sentimiento, más incluso que las palabras, las cuales, en ocasiones nos traicionan. Baste como ejemplo de esta traición la tercera palabra de la primera línea del párrafo que copio y pego seguidamente:

". . . lentamente se dejé arrastrar por los recuerdos hasta fundirse de nuevo con él.
Sueña Celia, sueña..., nunca te olvides de soñar".

Me permito añadir, haciendo gala de mi, en ocasiones, insoportable atrevimiento: Sueña Julia, sueña..., nunca te olvides de soñar". No tengo inconveniente alguno en decir que donde escribo Julia, puedo escribir charli y mi deseo seguirá siendo igual de cierto.

Un beso.

P.D. he borrado la entrada anterior debido a una falta de ortografía demasiado evidente. Perdón.

paco tellez dijo...

Recuerdo que soñé
Pero no el sueño
Recuerdo que amé
Pero no cuanto
Recuerdo que volé
Pero no el cielo
Recuerdo que viajé
Pero no adonde
Recuerdo que viví
Pero no cuando
Mas me niego a salir
De este agujero
De este olvido
Que amortaja ya mis labios
Con tu nombre adherido a cada grito
Con que, inútilmente, cada dia yo te llamo.

Con todo mi cariño y respeto para tí Julia

Julia dijo...

Muchas gracias Noelia por tu comentario.
Me agrada saber que mi escrito ha provocado una evocación de las imágenes y también que te guste lo que escribo y como lo escribo aunque opino que no soy una buena escritora, simplemente intento ser una relatora de sentimientos.
Es cierto lo que dices en cuanto a que son frases duras. Realmente lo son pero muestran una realidad también dura para Celia.
Gracias por seguir leyéndome.
Un beso.

Julia.

Julia dijo...

Mi querido amigo.
Más que una traición por parte de las palabras, ha sido un error de escritura error que, en un principio quise subsanar pero que, después lo he pensado mejor y creo que para hacerlo necesitaba de tu autorización ya que has sido tú quién ha descubierto ese error sintáctico.
Para nada es insoportable tu atrevimiento, en la amistad nada hay insoportable, así que, por supuesto que te permito añadir a: Sueña Celia, sueña, ese... Sueña Julia..., o ese sueña Charli... porque soñar es una de las cosas hermosas que el ser humano posee, aunque...
...Las pesadillas también forman parte de los sueños.
Un beso amigo mío y gracias por sentarte en esta nuestra casa.

Julia.

Julia dijo...

Gracias Paco.
Tus versos me han emocionado y me gustaría decirte que, aunque no había hecho falta que lo escribieras porque sé que los has escrito con todo el cariño y el respeto hacía mí, me ha parecido algo muy hermoso y me ha gustado leerlo.
Un saludo muy cariñoso amigo mío y repito, unos versos preciosos que adornan de una forma especial este escrito.

Julia.