viernes, 1 de agosto de 2008

Vacaciones

Recuerdo las primeras vacaciones que disfrutamos en la playa cuando mis hijos eran muy pequeños.
Viajábamos desde mi ciudad hasta Alicante cuatro adultos y dos niños, en un Chrysler 150, con ese aire acondicionado que funcionaba a condición de que bajásemos las ventanillas.
A pesar de todo, era algo maravilloso, el primer encuentro de los niños con el mar, pero también era el primer encuentro con un viaje tan largo y ese montón de kilómetros que no había manera de acortar.
Cuando ya estábamos agotados de cantar, contar cuentos y demás cosas para entretener a niños, recuerdo que empecé a inventarme canciones y cuentos, porque los ya conocidos se terminaron en la primera etapa del viaje.
Más tarde tuve la “brillante” idea de responder a mi hija que no paraba de preguntar ¿cuando llegamos mamá?, que llegaríamos cuando viéramos palmeras.
¡Dios mío!, ¿por qué se ocurriría semejante respuesta?. Las palmeras aparecieron muchos kilómetros antes de llegar a nuestro destino y claro, mis hijos, ambos a dos, empezaron a preguntar ... ¿Cuando llegamos mamá?... ya se ven palmeras, ¿no las ves?, ¿porqué no hemos llegado?.
Claro que las veía y en esos momentos hubiera deseado que me tragara la tierra porque aún faltaban un montón de kilómetros para llegar.
Pero creo que de ahí viene la expresión de que a grandes males, grandes remedios y, se me ocurrió decirles:
Es verdad, esto está lleno de palmeras pero es como en el cuento, ¿recordáis?... Sólo que aquí, para mostrarnos el camino, lo bordean de palmeras y si las seguimos, sabremos que hemos llegado cuando escuchemos el rumor del mar.
A partir de ese momento, cada vez que su padre tenía que desviarse y dejaba atrás las palmeras, nuestros hijos gritaban: ¡Papá, debes seguir el camino de las palmeras, porque si no, no encontraremos el mar!.
Cuando al terminar una empinada cuesta divisamos nuestra deseada mar... todos nos sentimos felices y relajados..., sobre todo los adultos.
Fueron unas vacaciones preciosas.
Julia.

2 comentarios:

AiLeoN dijo...

¡Qué bonitos recuerdos!

Como ya lo he dicho todo, sólo me queda desearte unas felices vacaciones en compañia de tu familia.

Cuídate mucho,
Un beso

Julia dijo...

Gracias querida Noelia, muchas gracias por todo este tiempo que has dedicado a mis escritos y por las maravillosas palabras que me has dedicado en ese comentario.
Es cierto que hace poco que nos hemos encontrado en este “mundillo” pero me gustaría decirte que en este poco tiempo creo haber descubierto en ti a través de tus palabras a una gran persona, sensible y sincera para consigo misma y para con los demás.
Por supuesto que deseo lo mejor para ti porque pienso que es algo que te mereces y en ocasiones yo también he tenido la sensación de conocerte desde hace tiempo, no sé, tal vez te sintiera como una proyección de mi hija (creo que sois de una edad muy parecida).
¿Sabes?, el que hayas dicho que mis palabras te han servido de ayuda de alguna manera hace que mi paso por este mundillo tenga un sentido especial, gracias.
Como verás, aún me queda un último escrito antes de mi marcha.
Te deseo lo mejor en todo momento y espero encontrarme a mi vuelta con tu nuevo Blog aunque, por supuesto también seguiré visitando el que tienes ahora porque me trae entrañables recuerdos.
Un beso y, por favor, cuídate mucho y procura ser feliz.

Julia.