domingo, 14 de septiembre de 2008

Regreso a mi Refugio

En multitud de ocasiones, uno se sienta frente al ordenador o con un bloc en la mano, se queda mirando sin llegar a escribir ni una sola letra y piensa que si escribe algo romperá la inmaculada blancura que tiene frente a sí con alguna estupidez.
Y te engañas, lo que ocurre es que lo que está en blanco es tu cabeza y que por mucho que mires y mires nada se te va a ocurrir.
Entonces te desesperas, te enfadas muchísimo como si al no poder escribir nada se te fuera la vida en ello.
Pero en unos de esos momentos de “lucidez” te dices:
“Vamos a ver, alma de cántaro; lo que tu tienes es un pequeño Blog sin más pretensiones, en el que muestras parte de ti, donde sueñas, donde fantaseas, donde te sientes a gusto porque es tu pequeño refugio.
En fin, que no eres uno de esos escritores consagrados que necesita mantener nombre, fama, posición social y un determinado nivel de vida.
Que tú escribes porque te apetece contar todas esas pequeña cosas que se te ocurren y que, al hacerlo, te sientes bien.”
Así que después de echarme una tremenda reprimenda (a parte de la que ya me han echado familiares y amigos), me decidí a seguir dando la lata en este pequeño mundo que he creado y que no tiene nada que ver con ese otro mundo del día a día.
Pues eso, que no os vais a librar de mí tan fácilmente.
Estoy feliz de haber vuelto.
Julia.

2 comentarios:

charli dijo...

Seguro que no has pensado que nadie quiere librarse de tí. Incluso a veces es necesario (a mí me es necesario) pasarme por aquí para recordarme quién soy.
Parecerá una chorrada, pero es cierto.

Julia dijo...

Venga, va..., tienes razón, en el fondo no creo que nadie (al menos de los amigos que siempre volvéis), penséis libraros de mí, porque si así fuera, con cerrar la puerta desde fuera sería suficiente, ¿no crees?.
Pues no, no me parece una chorrada lo que has dicho porque algunas veces yo regreso a determindos lugares, en silencio, para reencontrarme con algún que otro mi yo.

Julia.