sábado, 11 de octubre de 2008

Aquellos felices años

Ayer tarde he contestado a unos cuantos comentarios que mi amigo Charli me hizo, dejándome totalmente alucinada por comentar en tantos escritos y, antes que se me olvide... Gracias.
Bueno, a lo que iba; el final de uno de ellos era:

(A la mierda el traje, quiero aquel tiempo).

En el instante que lo leí estuve a punto de gritar: A la mierda, yo también quiero volver a ese tiempo.
Nada más terminar de responder me quedé pensando en esa frase. Coloqué los codos sobre la mesa, crucé las manos, apoyé sobre ellas la barbilla y mi cabeza empezó a darle vueltas a la idea.
Sería genial volver a jugar en el patio con los amigos y vecinos.
Comprar un chicle de Bazzoka que eran muy duros pero que ,como estaban formados por una serie de rodajas, te duraban la tira.
Ir a cambiar cromos a Cantarranas para poder terminar la colección.
Los recreos del cole y las enormes vacaciones.
Esperar impaciente la Noche de Reyes.
Pasarme una tarde entera recortando “mariquitas” para luego jugar con las amigas.
Y un larguísimo etc...
Pero si volviera a esos años y mi vida transcurriera como lo ha hecho, volvería a tener enormes decepciones, inmensas alegrías, frustraciones, momentos agradables, un infinito dolor, grandes logros y pérdidas irreemplazables.
Ciertamente volvería a tener la incomparable felicidad de saber que estaba esperando a mis dos hijos, verlos crecer, disfrutar de ellos, con su felicidad, sentir su alegría, su amor a cada momento pero también volvería a romperme de dolor en múltiples ocasiones...
Por eso no sé muy bien si en el fondo de mi corazón desearía regresar a esos felices años de mi niñez si al final, para ello, tengo que poner en la balanza el resto de mi vida y volver a revivirla.
Julia.

6 comentarios:

AiLeoN dijo...

Ayyy, aquellos años...
¿Quién los pillara? Se suele decir...
No sabría qué decir.

Me gusta como resumes tu idea de aquellos años en tus últimas palabras.

Por cierto, no eres pesada (que lo he leído en Pandora), así que yo encantada de que me comentes! ;)

Cuídate,
Un saludo

Julia dijo...

Sí, son años inolvidables aunque, en el fondo, creo que nos parecen así porque nunca volverán.
Gracias por no considerarme pesada pero sé de sobra que soy incapaz de escribir sólo cuatro letras. Lo intento pero..., bueno, vale, intentaré reformarme aunque..., no prometo nada, jajajajaja
Cuídate tú también porque aún tienes mucho por hacer.

Julia.

Pandora dijo...

Eso que dicen de "cualquier tiempo pasado nos parece mejor" es cierto pero creo que se debe a que, cuando recordamos, la memoria juega con nosotros y hace que solo tengamos presente las cosas buenas, apartando por un momento los momentos desagradables que vivimos.
Algunas veces en las que he dicho o pensado: "Ojalá volviera a...", analizándolo fríamente después, me he planteado: "Pero bueno, ¿cómo quiero volver ahí? Si fue una época horrible en la que estaba completamente confusa y todo me costaba muchísimo?".
Pienso que idealizamos el pasado en cierto modo y aunque es cierto que yo digo a menudo lo de "ojalá volviera a...", si me paro a reflexionar no sé si me gustaría tanto.
Un saludo.

Julia dijo...

Posiblemente tengas razón y de adultos recordemos solo aquellos fantásticos momentos de nuestra infancia.
Es como cuando volvemos a ese lugar al que no habíamos regresado desde que éramos niños.
Todas las cosas que vemos nos parecen pequeñas respecto a como las recordábamos.
No sé, realmente no sé que decidiría si pudiera “volver”..., Quizá todo dependiera de sí después de pasar allí ese maravilloso tiempo pudiera regresar de un salto al día de hoy...
Un saludo.

Julia.

charli dijo...

Yo, que soy un tanto cerril, insisto: a la mierda el traje; quiero aquel tiempo. Quiero tener de nuevo a mi padre, a mi tía Feli, a mi tía Claudi, a mis abuelas, a mi amigo y compañero Paco, a mi madre otra vez joven e incansable y quiero tenerlos de nuevo a todos aquí. Quiero volver a disfrutar de su vida aunque tenga que volver a sufrir su muerte y lo quiero sin duda. lo contrario sería tanto como querer que no hubiesen existido nunca y estoy seguro de que eso no lo queremos ninguno.
El pasado sólo es pasado, ni mejor ni peor. Efectivamente el cerebro nos pretende engañar con recuerdos selectivos pero, para eso tenemos la posibilidad de ponerlo a funcionar debidamente, obligarle a racionalizar y, una vez conseguido, hacer una valoración realista de la situación. Creo que no podemos ni siquiera imaginar el hecho de que quienes al irse nos han causado dolor, a veces irreparable, son culpables de ello y no merecen de nuestra parte otro tanto de dolor, y más aún ¿pensáis acaso que para evitarnos el dolor de su ausencia, hubiera sido mejor no conocerlos, no haberlos querido nunca? Seguro que no.
Decía uno que sabía mucho más que yo de esto: "El pasado no existe y el futuro no es nuestro". Lo decía para proponer el disfrute del presente. Aunque, como digo sabía mucho más que yo de esto, prefiero equivocarme otra vez y no estar de acuerdo con él. Yo creo que el pasado es lo único que existe realmente, ya que el futuro muere a cada segundo de presente.
Evidentemente, nadie debe vivir en el pasado despreciando el presente y el futuro, sin embargo, nadie puede vivir un presente pleno, con la esperanza de un futuro prometedor, si desprecia su pasado.
Ruego mil perdones por la extensión y lo intrincado de la idea que intento, y seguramente no consigo, exponer. Seguramente Antonio pensará que nadie leerá una respuesta tan larga en el Blog. A mí, sin embargo, me ha encantado hablar conmigo mismo este ratito, con la ilusión de haberlo compartido con vosotros. Si luego alguien lo lee o no, me tiene bastante sin cuidado, si al intentar mandar el mensaje se borrase, tampoco me molestaría en volver a reproducirlo. Yo he aprendido algo de mí mismo y eso vale.
Dije la frase que dije y, ahora, tengo más claro que entonces por qué la escribí. Aquél día la sentía y hoy he razonado el sentimiento. Lo dicho amigos: a la mierda el traje; quiero aquel tiempo y todo el que ha venido después (si fuese posible, que me dejen también el que me pueda quedar).

Julia dijo...

Mi querido amigo, yo también quiero ese “quiero”, porque me gustaría al igual que a ti volver a tener junto a mí a todas esas personas, todos esos momentos.
Pero no estoy para nada de acuerdo en volver a querer sufrir esas muertes. Por supuesto que ellos no son culpables de su partida y que, desde luego fue mejor sufrir por ello que no haber vividos momentos inolvidables junto a ellos.
El pasado no es sólo pasado, es El Pasado y por mucho que nos empeñemos está ahí y ahí seguirá creciendo a medida que devora instante a instante el presente.
Te doy la razón cuando dices:

Evidentemente, nadie debe vivir en el pasado despreciando el presente y el futuro, sin embargo, nadie puede vivir un presente pleno, con la esperanza de un futuro prometedor, si desprecia su pasado.

Pero no creo que nadie desprecie su pasado, simplemente hay cosas en él que nos hacen daño al igual que hay cosas que nos llenan de gozo. También alguien dijo que el presente se llama así porque es eso, un presente, un regalo que nos da la vida pero, como he dicho antes, inmediatamente pasa a ser pasado mientras que el futuro ya es presente.
Aunque has vuelto a repetir “A la mierda el traje”, creo que este año les voy a pedir a los Reyes Magos un traje de cosmonauta para ti..., eso sí, no sé si lo encontrarán en ese comercio de tu talla...
Querido amigo, disfruta de tu pasado, vive feliz tu presente y te deseo que tengas un larguísimo futuro.
Un beso.

Julia.

P.D.: A pesar de lo que dice de los Blog, seguro que Antonio hubiera leído completa tu respuesta.