sábado, 25 de octubre de 2008

Hasta siempre Viejo tronco

Hace tiempo hablé del tronco seco que en su día fuera un árbol y que estaba rodeado de una forma muy especial por un Pitosporo.
Era casi, casi, una obra de arte, el capricho de un jardinero que pocas personas se detenían a contemplar porque, entre las prisas y la cantidad de árboles que le rodeaban, prácticamente nadie se fijaba en él.
Como dije en su momento, casi todos los días me detenía durante unos instantes, o bien al ir o al volver del trabajo, para contemplar los cambios que se producían en él y para contarle, en silencio durante unos segundos, como me sentía ese día ya que para mí aquel tronco seco era como un buen amigo que estaba lleno de vida de esa vida que le proporcionaba la planta que tan amorosamente le abrazaba.
Pero estaba condenado a desaparecer, porque el progreso que favorecería a la comunidad así lo había decidido.
El pasado miércoles, cuando pasé por allí ya no estaba. En su lugar había un inmenso boquete donde se instalará una enorme tubería que, al parecer, evitará problemas cuando las lluvias sean muy intensas.
Unos metros, sólo unos metros y nuestro tronco, digo nuestro porque cuando nos encontrábamos su jardinero y yo, hablábamos de él como de algo muy especial, algo vivo que se hubiera podido salvar pero..., los planos estaban ahí.
Tengo algunas fotos, más nunca volveré a disfrutar de su vida ni veré sus cambios de tonalidad ni podré volver a contarle cómo me siento.
Le echaré de menos aunque sólo fuera un viejo tronco seco maravillosamente vestido por otra planta, porque él, estaba lleno de vida.
Creo que cada vez que pase por allí y me encuentre con un montón de cemento, cerraré un segundo los ojos y lo volveré a contemplar con el colorido y la belleza que habría tenido en esa estación del año.
Hasta siempre Viejo tronco, nunca te olvidaré.
Julia.

6 comentarios:

Pandora dijo...

Lo siento, siento que el Viejo Tronco se haya ido, que haya desaparecido y que deje un vacío en ti. De alguna manera parece como si se cerrara una etapa, ¿no? La etapa del Viejo Tronco.
Es triste... y pasa tan a menudo...
Bueno, no hay que dejar de apreciar estas pequeñas cosas que cada día nos hacen sentir algo especial; se fue tu árbol, vendrán otras cosas...
Un saludo.

Julia dijo...

Gracias Pandora por tu sentir hacia “mi” Viejo tronco.
Ciertamente será una parte de mis recuerdos que guardaré con cariño pero, como bien has dicho, mi Viejo tronco se ha ido para siempre cerrando una pequeña etapa de mi sentir en la vida, pero vendrán otras pequeñas cosas que, con el tiempo, serán especiales como él lo fue para mí.
Digamos que así es la vida por lo que debemos apreciar y disfrutar de esas pequeñas-grandes cosas mientras las tengamos, aunque también debemos darnos cuenta que no todo en esta vida es reemplazable...
Un saludo.

Julia.

AiLeoN dijo...

Es curioso lo que nos afecta las cosas que nos rodean y más aún cuando las necesitamos para el día a día.

Siento lo del 'viejo tronco'. Lo especial desaparece, pero el recuerdo ahí está, y eso lo hace grande. Sé que ese tronco estará en tu mente toda la vida. Sé nota en tus palabras...

Te agradezco que hayas compartido con nosotras la pérdida de ese tronco que tanto significaba para tí.

Cuídate mi querida Julia,
Un beso

Julia dijo...

Gracias a ti Aileón no sólo por estar siempre presente si no por penetrar dentro de las palabras hasta encontrar los sentimientos.
Sé que puede parecer una tontería porque, a fin de cuentas troncos secos los hay a cientos pero no sé, éste como que era algo especial, al menos que yo sepa para dos personas: Para el jardinero que tanto empeño puso en convertirlo en algo lleno de vida y para mí.
Cuídate tú también querida amiga.
Un beso.

Julia.

charli dijo...

Para no perder práctica en mi defectuosa "picajosidad" y retomando una conversación recientemente pasada, no puedo resistirme a decir que ese tronco (el pasado) siempre estará esperándote en el mismo lugar que ocupó en SU, también TU, entonces presente. Así la realidad, parece evidente que no tiene más futuro que seguir viviendo en el pasado de TU futuro. Todo parece indicar que su pasado existe, su presente será el que tu le puedas dar y su futuro habrá quedado para siempre perdido.
Seguro que no me he sabido explicar, como tantas y tantas veces y las que vendrán, de todas formas, estaréis de acuerdo conmigo que su único presente es su propio pasado, proyectado en tu recuerdo.
Insisto: muy importante el pasado, a veces más que el futuro o el propio presente.

Julia dijo...

Picajoso tú... ¿No me digas?.
Siento disentir (ya sé que también es costumbre), pero ese Viejo tronco estará en mi pasado pero únicamente volverá a estar SU presente en mi pensamiento.
Yo no le puedo dar ningún presente, únicamente puedo ofrecerle mi recuerdo y si eso significa proyectarlo a un futuro así será pero siempre dentro de mi pensamiento.
Tampoco tengo muy claro el haber sabido explicarme, lo único que sé a ciencia cierta es que aunque los ojos del alma lo puedan ver, mis ojos físicos sólo podrán verlo en fotografía y en una determinada época de su vida.
Un beso amigo Charli.

Julia.