miércoles, 12 de noviembre de 2008

Un día de locos

De locos, hoy ha sido un día de locos.
A la media hora de abrir al público tenía a tres personas hablándome de tres problemas diferentes y para mayor “gracia”, el teléfono sonando sin parar.
¡Ehhh!, ¡Por favor!..., que tengo dos oídos, dos manos y una sola cabeza, que para nada soy ni un pulpo ni Mary Poppins, ni tan siquiera una computadora, ¡Qué mas quisiera yo algunas veces!..., así que, lo siento, pero mi capacidad no da para tanto.
Que soy una “currita de las de a pie” que, para su desgracia, sólo sabe atender, como mucho, dos cosas a la vez y eso mientras una de ellas sea respirar.
Así que me apoyé en el respaldo del sillón sin decir “ni pío”, eso sí, con una sonrisa que más o menos quería decir: De uno en uno, por favor, porque aunque escuche todo lo que estáis diciendo no puedo procesarlo y responderos a la vez.
Dio resultado, al menos empezaron a hablar de uno en uno, aunque algunas veces era amablemente interrumpido por otro que, al darse cuenta de que no le hacía ni caso, se callaba.
Y para que contar, la mayor parte de la mañana fue así, menos mal que todo tiene sus compensaciones y, por qué no decirlo, también hubo cosas muy pero que muy buenas...
Espero que mañana sea un día “menos divertido” y es que también me apetece “aburrirme” de vez en cuando, pero, si no lo es, pues nada, apechugaremos con lo que venga porque, como se suele decir, para eso nos pagan, no mucho pero..., nos pagan.
Buenas noches.
Julia.

2 comentarios:

Pandora dijo...

Aburrirse está bien de vez en cuando, es cierto, aunque luego en seguida te cansas de aburrirte... Jejeje, así somos o, por lo menos, así soy yo.
Tú sácale el lado positivo a todo esto y piensa que al menos conoces gente y te tienen entretenida.
Un beso.

Julia dijo...

Sí, aburrirse de vez en cuando también es necesario aunque, prefiero estar “hasta las cejas” de trabajo que pasarme las mañanas mano sobre mano, pero, un respiro..., nunca viene mal.
Siempre, bueno, casi siempre, intento ver el lado positivo y realmente el conocer gente tiene en ocasiones su lado positivo, porque descubres particularidades muy interesantes. El problema es que, de quien hablaba, eran compañeros y, a esos, los tengo mas que requeteconocidos, jajajaja.
Un beso.

Julia