domingo, 14 de diciembre de 2008

Llorar

Cuanto nos cuesta llorar y cuanto bien nos produce algunas veces hacerlo.
No siempre se llora por tristeza o por alegría. Algunas veces las lágrimas surgen sin comprender muy bien porqué, sin llegar a conocer cual fue realmente el detonante que hizo que brotaran.
Sin darnos cuenta, en un instante, sentimos una extraña sensación, una especie de ahogo. Como si nuestro corazón no pudiera más y necesitara abrir las compuertas para no desbordarse y lo hace a través de nuestros ojos.
Es un llanto sereno, sin histerias, sin dramas. Es como una necesidad del alma que dejamos resbale por nuestro rostro sin atrevernos, muchas veces, a enjugar.
Empieza suave, sin apenas enterarnos, pero acaba convirtiéndose en una pequeña catarata imposible de controlar.
Cuando el embalse de nuestro corazón llega a su límite de seguridad, cierra las compuertas y en nuestro interior sentimos una dulce sensación de alivio, como si parte de nuestros pesares se hubieran diluido dentro de esas lágrimas. En ese momento es cuando nuestro llanto cesa lentamente sin que seamos conscientes de ello.
Es una de las formas que tiene nuestro corazón para “recomponerse” y a la vez para reforzarnos y así, poder continuar nuestro camino hasta que, una inesperada crecida, obligue a que se abran nuevamente las compuertas.
Llorar... ¿Porqué no?

Julia.

6 comentarios:

Pandora dijo...

Llorar, ¿por qué no?, dices tú... Me cuesta tanto verlo así de sencillo. Sin embargo, tal y como lo has explicado, haces que parezca una descarga completamente reconfortante, necesaria y que puede ayudar mucho pero, ¿qué hay de la vulnerabilidad, tan peligrosa a veces que transmiten nuestras lágrimas?

AiLeoN dijo...

Llorar es como enfrentarte a tu propia realidad. Te das cuenta de muchas cosas. Son necesarias, tanto de tristeza, como de felicidad, y cómo bien describes tú, las más preocupantes (por lo menos para mí) las que aparecen y no sabes el porqué

Besos amiga.

paco tellez dijo...

Querida Julia, tu dices: llorar ¿por qué no? pero yo afirmo: llorar ¿por que sí?... Por que es necesario llorar, abrir la presa del alma donde acumulamos todo lo que la vida nos produce y dejar que por los aliviadores salgan esos sentimientos que podrían llegar a desbordarse, en un caos incontrolado. Pandora pregunta por la vulnerabilidad de las lágrimas... a mi me parece una virtud ser vulnerable, porque eso no implica ser frágil si no, simplemente, expresar lo que sientes en público o en privado. Es fácil llorar de alegría... es otro llanto porque no hace daño. Lo complicado es saber llorar por lo negativo de la vida y encontremos utilidad a esas lágrimas. El llanto debe ser agua que humedezca terrenos yermos del alma, debe ayudarnos, fortaleza, esperanza, recapacitar... no sé, cada uno buscará su tierra reseca.
Tampco está mal llorar sin saber por qué, también ocurre con la risa... sería un llorar por si acaso.
Hay que llorar y no taparse el rostro, no ocultar que tenemos necesidad de que nuestros ojos se desborden... tal vez el amigo que nos vea llorar lloré con nosotros y así sabremos que nos entiende.
Y me confieso lloro, a veces de felicidad, otras veces por nada, con la casa de la pradera, con Forrest GUmp, con las películas de amor sensiblonas, la mayoría de mis llantos son por cosas tristes en mi vida... y lloro a moco tendido y soy vulnerable ¿y qué?

Un beso

Julia dijo...

Amiga Pandora.
Realmente no sé si es sencillo o no pero de lo que sí estoy segura es que no te hace vulnerable.
Pienso que es mucho más vulnerable aquella persona que no se abre, que no es capaz de exteriorizar sus sentimientos porque, llorar, es abrirse a uno mismo y si te abres a ti mismo, resulta más fácil abrirse a los demás sin por ello ser vulnerable..
Sí Pandora, algunas veces reconforta llorar aunque muchas veces nos tengamos que tragar las lágrimas.

Julia.

Julia dijo...

Sí amiga mía, las lágrimas te pueden nublar la vista pero te aclaran el corazón.
Muchas veces sentimos que no sabemos el porqué de esas lágrimas y posiblemente así sea pero en ocasiones, cuando han cesado, cuando te has calmado, quizá descubres su porqué.
Un beso de todo corazón amiga Aileón.

Julia.

Julia dijo...

Mi querido Paco.
Tú y ese... ¡Porqué sí! lo dice todo. Llorar es abrir el alma cuando sentimos que ésta se desborda.
No me siento vulnerable por llorar, al contrario, llorar me hace más fuerte, porque al hacerlo, dejo de ser débil ante muchas, muchas cosas...
En cambio me siento incapaz de llorar ante un dolor que me rompe, ante una situación que me desborda, ante tanta y tanta injusticia que me he visto obligada a vivir...
No, no puedo llorar viendo una película, aunque sienta que me ahogo al verla... Creo que la única película con la que realmente he llorado ha sido... “El efecto de los rayos Gamma sobre las margaritas” y, estoy seguro que, si volviera a verla, volvería a llorar.
Gracias querido amigo por volver a comentar en esta tu casa.
Un beso y... gracias por tu vuelta a este pequeño refugio.

Julia.