martes, 3 de febrero de 2009

A casi trescientas sesenta y cinco vueltas

No sé muy bien lo que hizo que, dando un paseo por “Nueva Abrecartas”, me llamara la atención uno de mis poemas publicado en el año dos mil seis. Después de leerlo decidí traerlo hasta aquí.
¿Será que me estoy quedando en blanco?...

A casi trescientas sesenta y cinco vueltas.

Y dejé de ver,
al no arrullarme tus "te quiero".
Y de sentir,
al perder el sabor de tus besos.
Y de saborear
al no bañarme en tus ojos.
Y de escuchar,
al faltarme toda tu esencia
Y de oler,
al carecer del tacto de tu piel.

Y sigo aquí,
amarrada,
a cerca de trescientas
sesenta y cinco vueltas
de tristeza,
invisible cuerda que me ata,
nudo que de la cordura me desata
para envolverme,
sin compasión,
en tu ausencia y mi locura.

Y escucharé una y mil veces,
sin conseguirlo aceptar...:

- El tiempo todo lo cura –

Julia.
Abrecartas, a 7 de Julio de 2006.

2 comentarios:

Aileon dijo...

Amiga,
No creo que sea ese el motivo, es convencida de que no lo es. A veces hay que darse un respiro, pero nunca quedarse en blanco.

En blanco o en cualquier otro color, me alegro de que hayas puesto estos versos y los compartas con todos nosotros.

Siempre es un placer leerte.
Cada vez más.

Cuídate,
Un beso muy fuerte

Julia dijo...

No sé, realmente no sé si me estoy dando un respiro.
Si es así, te puedo asegurar que el respiro es de lo más largo..., creo que uno de los más largos que últimamente me he dado.
Gracias amiga por pasar, es muy grato recibir tu visita y mucho más aún leer tus comentarios, gracias.
Un beso muy fuerte.

Julia.