sábado, 6 de junio de 2009

Arco Iris

Había llovido y, desde mi ventana, se divisaba cercano un espléndido Arco Iris.
Llamé a mi hija y salimos al balcón para poder apreciarlo mejor.
Era maravilloso. El olor a tierra mojada, el ambiente puro y él, ese increíble Arco Iris perfecto.
Inmenso, se podían apreciar perfectamente definidos todos sus colores y, nuestros ojos, se apartaron de él unos momentos para verlo desde otra perspectiva, a través de los cristales del balcón.
Desde allí y sin el reflejo que producía la luminosidad existente era una forma diferente de verlo, de sentirlo.
Me di la vuelta y, de nuevo, le miré de frente, disfrutando de su belleza, de su gama de colores, de su increíble fuerza.
Me quedé allí hasta que, poco a poco se fue perdiendo, hasta que sus colores se fueron difuminando en un cielo azul plomizo.
Dicen que verlo es signo de que no volverá a llover pero, al poco tempo, volvió la lluvia y aproveché el estar ahí para sacar los brazos y dejar que se empaparan mientras cerraba los ojos para sentir...
Se presenta un fin de semana lluvioso pero, porqué no...
La lluvia también tiene su encanto.
Feliz fin de semana amigos.

Julia.

2 comentarios:

larraitz con pompa dijo...

no tengo mucho para contar, ni siquierea para responder a tan colorido y fresco post...
pero por no dejar sin compañía tu escrito _porque me gusta que acudes y nos regales palabras y saques lo que digieres_ te contesto.
nos deseabas un buen fin de semana. el mío ha sido de borrar. el físico anda febril, revuelto y desajustado. consecuencia directa mi ánimo en marejada.
qué habría sido sin tu buen deseo!
gracias por tus cartas y por visitarnos
me quedo a mirar tu arcoiris envuelta en la manta que aplaca mi frío

Julia dijo...

Querida Larraitz.
No hace falta que cuentes nada porque, de verdad, se agradece que, aún estando con el físico revuelto y desajustado y el ánimo con marejadilla te hayas acercado a leer y dejar tu comentario.
Cuídate mucho y, para ese malestar, ya sabes, leche caliente con miel, arroparse para no coger frío y descanso, mucho descanso.
Las gracias debo darlas yo, por seguir visitando este refugio aún no encontrándote bien.
Un beso.

Julia.