lunes, 8 de junio de 2009

Los amigos

Todos sabemos, sentimos, que los amigos, los amigos de verdad están, estamos ahí para las duras y las maduras.
Es cierto, yo lo he podido comprobar en muchas ocasiones, pero también hay cosas que superan todos los cánones de la amistad y frente a las que de una forma u otra, te sientes completamente impotente.
Sabes que está sufriendo, pasándolo mal pero no puedes hacer nada porque no está en tus manos y, lo único que puedes hacer es decir:
Estoy aquí, a tu lado, acompañándote, sufriendo, no tanto como tú puedas sufrir, pero sufriendo con la medida de nuestra amistad.
Pero nada más, porque no puedes aconsejar, no puedes inmiscuirte en temas que son demasiado personales, porque no puedes sobrepasar los límites de esa amistad.
Y te quedas ahí, triste, sintiéndote un tanto inútil porque lo único que puedes hacer es escuchar cuando necesite ser escuchado.
Intentar dar ánimos cuando percibas que su ánimo decae de tal forma que piensas va a tocar fondo.
Decir que, aunque no puedas hacer nada, tus manos están extendidas y siempre dispuestas a sostenerle cuando se sienta abatir.
Que tu corazón está a su lado para procurar que sus latidos den un compás de calma a los suyos cuando su corazón se desboque por la angustia y la pesadumbre.
Y esperar, esperar con el ánimo sobrecogido a que pase la tormenta y que las aguas vuelvan a su cauce después de amenazar con desbordarse.
Y finalmente, reír, bromear, alegrarte y sentirte feliz cuando todo haya pasado y nuestro amigo termine por salir de esa batalla que le tenía intranquilo.
Y es que los amigos, los amigos de verdad siempre están, estamos ahí...

Julia.

2 comentarios:

Aileon dijo...

Tus palabras me han hecho pensar en ciertas personas que tengo a mi alrededor...

Un abrazo!

Julia dijo...

Gracias amiga Aileón por estar siempre presente y perdón por mi retraso en contestar.
Un beso.

Julia.