jueves, 4 de junio de 2009

Pienso

Algunas veces pienso que hay instantes que no son precisos sino preciosos.
Que desnudar pasados sirve para desarropar futuros mientras ahogamos nuestros presentes en un mar de indecisiones o..., ¿tal vez debería decir imprecisiones?...
Darle la espalda a ese mar para no ver pero sí sentir como sus mil dedos acarician nuestra piel mientras, nuestros oídos, descubren en él nuevas melodías y nuestro olfato se deleita en sus nuevos aromas.
Colgarnos de la estela de una estrella y desde allí ver como el mundo se vuelve pequeño, infinitamente pequeño y a medida que ascendemos deleitarnos mientras nos quedamos ciegos de tanta luz. Y entonces ser capaces de ver.
Comulgar con ruedas de molino para así aprender a apreciar lo increíblemente maravillosas que son esas pequeñas cosas que salpican nuestros días.
Sucumbir ante el aroma de la tierra una vez pasada la tormenta y elevarnos después de que ésta calara nuestros huesos y lavara nuestras pequeñeces.
Descubrirnos, conocernos, sabernos, entendernos, sentirnos y más tarde, una vez rotas las barreras, mostrarnos sin pudor como si acabáramos de nacer.
Esta vez..., es una de esas veces en las que pienso que hay instantes que no son precisos..., sino preciosos.

Julia.

2 comentarios:

Aileon dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, amiga Julia.

Un placer leerte de nuevo, aunque siento el retraso.

Me encanta tenerte de nuevo por aquí...

Un beso amiga

Julia dijo...

Querida Aileón.
No tienes que sentir el retraso porque el que estés ahí, aunque sea, como tú dices, con retraso, es importante porque sé que tengo tu apoyo.
Gracias por tus palabras y, por supuesto, a mí también me encanta volver, aunque no sea tan a menudo como lo hacía antes, quizá es porque me siento un tanto perdida para escribir.
Un beso.

Julia.