Su desaparición no ha sido por falta de atención, aunque realmente se encontraba un poco desamparada, ha sido porque, en este pequeño-inmenso mundo de la red, las cosas funcionan así... Ahora abro la puerta..., ahora la cierro, sin más.
Pero estoy..., ¿cómo decirlo?..., en dique seco y no encuentro esas palabras que, sin duda, se merece.
A pesar de ello, me apetecía acercarme aunque sólo fuera para deciros que sigo aquí, un tanto muda, apática, hecha mierda pero..., sigo por aquí.
Las cosas no son siempre como deseamos pero, sin duda, la vida nos enseña que tenemos que aceptarlas como vienen.
Buen final y mejor principio de mes para todos.


