Extiendo la mano y siento el calor de tu piel,
el silencio se transforma en tus palabras,
en la casa perdura tu aroma y...
Después de ciento veintiséis millones doscientos treinta mil cuatrocientos y pico segundos de tu partida, cada instante es como un sentirte a mi lado sin ti...
Todo es tan absoluto como relativo...
Todo es tan relativo como absoluto...
Todo es tan absurdamente absurdo que aún no he conseguido alcanzar a comprenderlo.
Todo es tan tú que la ausencia de ti es una herida abierta que duele.
Una cicatriz que no cicatriza.
Un ayer proyectado al futuro que afecta al presente.
Unas manos vacías que dejaste repletas.
Tú...
Simplemente tú.
Totalmente tú.
Tú... Sigues estando aquí, conmigo, con nosotros.
Por y para ti.


