miércoles, 3 de marzo de 2010

Cuando las Pompas se convierten en estrellas

Despertar de un profundo letargo, permitir que el alma abra de nuevo sus ojos y comprobar que alguien ha estado velando tu sueño, que alguien ha permanecido a tu lado, sosteniendo tu mano mientras te creías perdida, que alguien ha sabido esperar sin desfallecer, que alguien…
En entonces, en ese momento en el que das cuenta que volver de ese extraño sueño en el que has estado sumida ha merecido la pena porque el mero hecho de sentir el calor, la comprensión, la compañía, la fidelidad compensa y destruye cualquier sentimiento negativo que durante ese período de tiempo haya albergado el corazón.
Gracias a ti, mi querida amiga y compañera Larraitz, gracias a ti y a tus Pompas porque me habéis demostrado que aún existen muchos de esos valores que pensé se habían perdido.
No olvidaré lo que has hecho por mí, un beso muy fuerte.

Julia.

4 comentarios:

Aileon dijo...

Me alegra saber que estás bien.
Se te ha echado de menos.

Un beso, amiga.

Julia dijo...

A mí también me alegra encontrarte de nuevo y, aunque no lo parezca, también os he echado de menos a vosotros y a vuestros lugares.
Un beso amiga Aileón.

Julia.

larraitz con pompa dijo...

querida julia_ la emoción que confiesan mis calados ojos obedece a tus palabras y regreso. nuestro velar ha sido parte de nuestro diario. y sin querer molestar dejábamos palabras en el aire de cuando en cuando.
para que quien duerme nos sepa ahí por si escuchara alguna voz entre sueños...
GRACIAS por regresar y por dedicarnos tu emotivo agradecimiento.
las pompas y yo no nos iremos

Julia dijo...

Mi querida Larraitz tus palabras fueron escuchadas entre sueños y, quizá, fueron las que me dieron el ánimo necesario para regresar.
Gracias a ti por haberlas escrito pero, sobre todo, por haberlas sentido.
Me hace bien saber que tú y las Pompas seguiréis aquí.

Julia.