viernes, 5 de marzo de 2010

La casa

Se podría decir que soy una sentimental pero creo que, en este caso, está más que justificado.
En breve vamos a deshacer la casa de mis padres, casa que fue mía hasta que me casé.
Ha estado cerrada bastantes años, cerrada y sin hacer ningún cambio en ella desde que mi madre, que fue la última en dejarnos, se fue.
Ahora queremos hacer una reforma en ella, transformarla en una casa actual, moderna y con las comodidades de las que una casa antigua no dispone.
Pero antes hay que abrir armarios, recoger ropa y enseres, tirar cosas que se encuentran ahí desde hace “siglos” y que no se pueden guardar porque mi casa no es enorme y ya tiene cosas de sobra.
Recuerdos, demasiados recuerdos que revolver, demasiados recuerdos que desaparecerán porque son cosas insignificantes que no se pueden guardar pero que, para mí, tienen su pequeña historia.
Eso es la vida y sé que muchas personas difieren de mis ideas porque consideran que el apego a las cosas materiales no es sano pero no puedo evitarlo, porque como he dicho, soy una sentimental esférica.
Cuando llegue ese momento intentaré ser fuerte. Mejor dicho, me haré la fuerte y trataré de no emocionarme demasiado, de guardar lo justo. Esas cosas que realmente pueden y deben guardarse. Y el resto, esas otras cosas, muebles, ropas, enseres que desaparecerán de mi vida para siempre, las dejaré almacenadas en un rinconcito de mi memoria y de mi corazón.

Julia.

4 comentarios:

Aileon dijo...

Dicen que aferrarse a las cosas materiales de gente que ya no está, es una manera de no asumir su pérdida por temor a que se olvide con el tiempo, de ahí que sigamos manteniendo viva la llama de los recuerdos...

Te enTiendo perfectamente.Sigue aferrándote a todo lo que sea importante para ti, es la única manera de estar tranquila con una misma. Los demás ¿qué importa los demás?

Un fuerte abrazo.

Julia dijo...

Ellos siempre estarán en mi corazón porque es imposible que los olvide. Los amo y aunque no estén, siguen estando presentes en mi vida.
Es cierto, lo que opinen los demás no importa, nunca me ha importado y, a estas alturas de mi vida muchísimo menos.
Un abrazo con cariño.

Julia.

larraitz con pompa dijo...

como otra sentimental _quizá también esférica cual pompa_ que soy te diré que me he encontrado alguna q otra vez en esa situación complicada.
cuando te toque hacerlo procura tener calma en tu entorno y tiempo. el tiempo y la paz harán que puedas recordar sin prisas y despedirte sin trompicones.
hay quien ve en ciertos objetos mucho más que materia, hay sentimientos, gestos, instantes, palabras, miradas, risas... son la vida registrada en un pañuelo, en unas zapatillas, en la taza del café o en una lamparita.
como te importa NADA lo que el resto opine haz de tus actos algo privado y festivo dentro del hasta luego. nada se va, querida julia. siempre lo llevamos dentro.

Julia dijo...

Amiga mía, totalmente de acuerdo contigo. Siempre los llevaremos dentro y aunque perdamos muchas de las cosas materiales, podemos cerrar los ojos y allí están nuestros seres queridos con sus zapatillas, su taza de café, su cigarrillo pero, sobre todo, con ese amor que, a pesar de la ausencia siempre flota en el aire.
Un beso.

Julia.