domingo, 26 de agosto de 2012

Recordando un poema.


Si rozar tus labios pudiera,
sin más…

En el año 2003 un amigo y compañero de la tan añorada página “Abrecartas” escribió este poema.
Desde que lo leí y siempre que vuelvo a leerlo me hace cerrar los ojos y pensar en la maravillosa entrega, delicadeza, pasión, ternura y reverencia que de él se desprende.
Jolín, me da envidia, sí, envidia, no sé si sana o insana pero envidia al fin y al cabo, porque… ¿A que mujer no le gustaría ser la musa que inspirase semejantes versos?...
¡Ay!..., lo malo es que una ya no es una jovencita para poder inspirarlos…
En fin, lo seguiré leyendo y disfrutaré de cada verso, porque, dependiendo del momento anímico, el poema me produce diferentes sensaciones.
Gracias amigo por dejarnos tan increíble poema.

viernes, 24 de agosto de 2012

Una tabla de salvación.


Te hundes una, otra, otra y otra vez pero, por suerte, casi siempre se encuentra una pequeñita tabla de salvación a la que asirse con uñas y dientes para sobrevivir, para salir a flote para…
Cada persona se aferra a su real o imaginaria tabla intentando que los monstruosos peces que habitan en su mar interior no nos ataquen y nos dejen el alma hecha girones.
Sobrevivir, esa es la consigna, sobrevivir aunque el barco se haya ido a pique por los embates de un mar fiero, sobrevivir, mantener la mirada siempre alerta por si en la lejanía se divisara una playa a la que arribar y, una vez en ella, tumbarnos sobre la arena y dejar que de nuevo el sol nos reconforte.

Julia

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una dole, tele catole...


Esta tarde sin saber porqué me vino a la cabeza una cancioncilla que utilizábamos para jugar al escondite cuando yo era niña.
Recuerdo que, en aquel entonces, mi ciudad era bien distinta a cómo es actualmente y en las noches de verano nuestros padres salían a la calle para pasar la velada charlando y riendo con los vecinos.
Como no teníamos colegio también salíamos nosotros y lo pasábamos genial jugando al escondite con nuestros amigos.
A todos nos gustaba hacer “la rifa” porque eso suponía estar en el medio de un enorme corro mientras todo el mundo estaba expectante. Girábamos y girábamos mientras hacíamos un movimiento fuerte con la mano consiguiendo que nuestros dedos sonaran de forma espectacular y, además, porque el ser el que rifaba suponía que elegía equipo con el que jugar.
Nos deteníamos de pronto y empezaba la rifa con la cancioncilla que se repetía una y otra vez mientras señalábamos con el dedo índice a cada uno de los que estaban en el corro.

“Una dole, tele catole,
quile, quilete,
estaba la reina en su gabinete,
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón,
civil, y ladrón.”

Entonces a los que se había señalado se apartaban unos como civiles y otros como ladrones y se repetía el sorteo con la cancioncilla hasta que no quedaba nadie en el corro.
Reconozco que siempre me gustó estar en el grupo de los “ladrones” porque era a los que les tocaba esconderse y eso para mí era lo más divertido.
Me gusta, sí, me gusta mucho recodar de forma espontánea momentos de mi infancia.

Julia.

martes, 21 de agosto de 2012

Desilusiones.


Pocas cosas resultan tan desalentadoras y frustrantes como el tener la “obligación” de realizar una tarea sin sentir ningún tipo de aliciente, incentivo o motivación.

Julia.

lunes, 20 de agosto de 2012

Insomnio.


Hace mucho calor. Es un calor sofocante, pegajoso, resulta tan agobiante que es imposible dormir.
Así que, aquí estoy, frente a la pantalla del ordenador intentando que el sueño, mejor dicho, el cansancio me haga dormir olvidándome del agobio que se siente en la cama.
Pero no puedo, estoy cansada pero los ojos se niegan a cerrarse y mis oídos se acomodan al maravilloso silencio que reina detrás de mi ventana.
Ya no se escuchan las conversaciones de las personas que van hacia sus casas y que, con las ventanas abiertas, se escuchaban tan nítidamente que pareciera que se podía intervenir en la conversación.
Realmente no sé muy bien el porqué de ponerme a contar todas estas cosas que, seguramente, mañana me parecerán un tanto absurdas pero bueno, digamos que es una forma de matar el tiempo mientras espero…
Para todos aquellos que son capaces de dormir: Felices sueños.
Para los que, como yo, se sienten incapaces de conciliar el sueño: Que la noche les ofrezca lo mejor de ella.
Hasta mañana.

Julia.

domingo, 19 de agosto de 2012

Y el cuervo dijo...


… Y lloró, sí, lloró de desesperación por haber despertado de su sueño.
… Y lloró, sí, lloró por haber intentado atrapar el viento cuando el viento reía al escaparse de entre sus brazos.
… Y lloró, sí, lloró al sentir que, de pronto, el jardín se volvió erial.
… Y lloró, sí, lloró porque de nuevo su piel sintió el abandono.
… Y lloró, sí, lloró…
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la soledad.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo el abandono.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo el vacío.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la traición.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la desesperanza.
Pero como siempre había sabido hacer, dejó de mirar al suelo, se irguió, levanto la cabeza,  se encaró con su futuro y sintió que dentro de su corazón, de su alma, su fiel y siempre orgulloso cuervo graznaba…
… NUNCA MÁS.

Julia.