miércoles, 22 de agosto de 2012

Una dole, tele catole...


Esta tarde sin saber porqué me vino a la cabeza una cancioncilla que utilizábamos para jugar al escondite cuando yo era niña.
Recuerdo que, en aquel entonces, mi ciudad era bien distinta a cómo es actualmente y en las noches de verano nuestros padres salían a la calle para pasar la velada charlando y riendo con los vecinos.
Como no teníamos colegio también salíamos nosotros y lo pasábamos genial jugando al escondite con nuestros amigos.
A todos nos gustaba hacer “la rifa” porque eso suponía estar en el medio de un enorme corro mientras todo el mundo estaba expectante. Girábamos y girábamos mientras hacíamos un movimiento fuerte con la mano consiguiendo que nuestros dedos sonaran de forma espectacular y, además, porque el ser el que rifaba suponía que elegía equipo con el que jugar.
Nos deteníamos de pronto y empezaba la rifa con la cancioncilla que se repetía una y otra vez mientras señalábamos con el dedo índice a cada uno de los que estaban en el corro.

“Una dole, tele catole,
quile, quilete,
estaba la reina en su gabinete,
vino Gil,
apagó el candil,
candil, candilón,
civil, y ladrón.”

Entonces a los que se había señalado se apartaban unos como civiles y otros como ladrones y se repetía el sorteo con la cancioncilla hasta que no quedaba nadie en el corro.
Reconozco que siempre me gustó estar en el grupo de los “ladrones” porque era a los que les tocaba esconderse y eso para mí era lo más divertido.
Me gusta, sí, me gusta mucho recodar de forma espontánea momentos de mi infancia.

Julia.

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