domingo, 19 de agosto de 2012

Y el cuervo dijo...


… Y lloró, sí, lloró de desesperación por haber despertado de su sueño.
… Y lloró, sí, lloró por haber intentado atrapar el viento cuando el viento reía al escaparse de entre sus brazos.
… Y lloró, sí, lloró al sentir que, de pronto, el jardín se volvió erial.
… Y lloró, sí, lloró porque de nuevo su piel sintió el abandono.
… Y lloró, sí, lloró…
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la soledad.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo el abandono.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo el vacío.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la traición.
Miró a su alrededor y su corazón sintió de nuevo la desesperanza.
Pero como siempre había sabido hacer, dejó de mirar al suelo, se irguió, levanto la cabeza,  se encaró con su futuro y sintió que dentro de su corazón, de su alma, su fiel y siempre orgulloso cuervo graznaba…
… NUNCA MÁS.

Julia.

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