sábado, 21 de diciembre de 2013

Algunas preguntas.



Necesitaría, necesito hablar.
Mandar a la mierda los convencionalismos, las ideas preconcebidas, los estereotipos.
Sí, mandar a la mierda tantas y tantas cosas que me corroen por dentro y por fuera pero, creo que soy cobarde, no, soy cobarde y debería escribirlo con mayúsculas.
Las palabras no fluyen. Las frases me atormentan. Los párrafos se convierten en tortuosas montañas imposibles de escalar…
Debería, sí, debería ser valiente pero durante una parte de mi vida he sido cobarde, tan cobarde...
¿Me arrepiento?...
No lo sé.
Prefiero quedarme con esa parte de mi vida en la que era valiente, una luchadora, una inconformista, alguien capaz de ser lo que quería ser.
Y ahora… ¿Qué soy?...
Simplemente…, soy.
Julia.

martes, 17 de diciembre de 2013

De frustraciones y puntos suspensivos.



Me repite hasta la saciedad: “Julia, escribe. Retoma de nuevo el Blog, eso te hará bien”
Y lo intento, intento volver a escribir cualquier cosilla. No es que considere que lo que he escrito hasta ahora haya sido algo “espectacular”, para nada pero, al menos, era capaz de hilvanar frases, de escribir con palabras coherentes alguna historia o poema.
Ahora, cualquier cosa que se me ocurre me parece absurda, sin sentido pero…, lo intento como habéis podido constatar en mis últimas entradas, vaya si lo intento…
Podría hablar sobre mí o sobre mi vida pero eso sería algo tan absurdo, tan sin sentido que me echa para atrás, siempre hacia atrás...
Podría inventarme historias pero, cualquier cosa que se me ocurre es mala de solemnidad…
¿Abuso de los puntos suspensivos?..., quizá sí, pero ¿sabéis?..., me encantan porque para mí significan lo que quiero decir y no escribo, lo que pienso y no digo, lo que no digo pero dejo que la imaginación de quien lo lea (si es que alguien lo lee) saque sus propias  conclusiones.
Como podéis comprobar, soy obediente y lo intento…
Tal vez mañana sea capaz de publicar algo más interesante que mis propias frustraciones.
Sí, tal vez mañana…

Julia.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Con marcha.



Mi espalda sigue dando guerra pero hoy mi cuerpo y, como se suele decir, mi sangre también piden “guerra”.
A ver…, me refiero a que hoy me apetecía escuchar música con “marcha” y me he dicho:

“Julia, ¿qué mejor marcha que Scooter?”

Y dicho y hecho, estoy teniendo una maravillosa sesión de música con unas canciones que son geniales (al menos para mí).
Mis hijos se ríen cuando hablamos de ellos o escucho su música, no por nada, porque ellos saben que me encanta todo tipo de música, vale..., no es que sea melómana porque algunas cosillas no me van pero en general me gusta escuchar variedad.
A lo que iba, mis hijos, sobre todo mi hijo, se ríe porque me encanta la música de Scooter y además debo de poner caras raras cuando veo sus videos ya que el cantante tiene un no sé qué…, que parece un que sé yo…, que es como un no sé cual…, que parece un no sé como…
En fin, que aquí os dejo un enlace, por si os apetece ver uno de sus vídeos (aunque, la verdad, ha sido difícil decantarme por uno).


Julia.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Uyyy..., el tiempo.



Al levantarme me he dado cuenta del porqué estaba ayer como estaba…, hoy llovía.
Hemos pasado unos días de un frío intenso (seis grados bajo cero por la noche y no levantar de dos grados bajo cero durante el día).
Pero eso no era lo peor, lo peor era el fuerte viento que hacía que la sensación térmica fuera inferior.
Pero como todo en  esta vida tiene sus pros y sus contras, el que no haga tanto frío y que ahora llueva no ha mejorado las cosas para mí, ahora tengo un tremendo dolor de espalda.
Sí, me duele la espalda y como hay que achacarlo a algo pues lo achaco a la lluvia en lugar de hacerlo a la lluvia y al tiempo (el que hace que nací).
Vale, bueno, tampoco tengo tantos años porque yo me siento y me veo “genial” (ya se sabe, siempre en positivo) pero, queramos o no, hay cosas que se resienten y esta vez, ha sido mi espalda.
Me he aficionado a dejar un enlace de algunas de las canciones que me gustan y que suelo escuchar y, esta vez, le toca a Amaral:


Julia.

jueves, 12 de diciembre de 2013

De romanticismo y boleros.



Hoy tengo el día “romanticón”. El cielo plomizo, la casa en silencio, el sentarse con una luz tenue…
No sé, pero me ha dado por escuchar boleros, sí, boleros, esas maravillosas y románticas canciones de ayer, hoy y seguramente de siempre.
Me he llenado de ellos, he dejado que las melodías, las letras, los sentimientos se desbordaran entretanto, acurrucada en el sofá, sin hacer nada, solo escuchando y sintiendo he dejado pasar el tiempo, mientras el corazón se emocionaba, entristecía, sonreía, revivía…
Aquí os dejo el enlace del último bolero que he escuchado. Quizá sea uno de los boleros más…, ¿hay forma de definirlo? yo, hoy, no me siento capaz de hacerlo…, a lo mejor otro día.


Julia.

viernes, 8 de noviembre de 2013

"Todo pasa y todo queda"



“Todo pasa y todo queda”…
Pero hay cosas que quedan y nos destrozan el alma.
Hay cosas que se arraigaron de tal manera en nuestros corazones que, cuando pasan, somos incapaces de arrancarlas por mucho empeño que pongamos en ello.
Son pequeñas cosas, instantes, palabras susurradas, son…
“Todo pasa y todo queda”…

Julia.

miércoles, 24 de julio de 2013

Oración.

Intentas hablar contigo mismo cuando tu mente decide regresar a cualquier tiempo pasado.
La conversación se convierte en un monólogo en el que das vueltas, vueltas y más vueltas sin llegar a ninguna parte y, lo que es más negativo, no sacas nada positivo de esa conversación monólogo en la que las vueltas y revueltas se convierten en un laberinto en el cual te sientes incapaz de encontrar la salida.
Buscas desesperadamente esa salida porque en tu interior sabes que eso es lo único que te devolverá la tranquilidad de espíritu, esa tranquilidad que perdiste hace... ¿cuento tiempo hace que la perdiste?..., mucho,  quizá muchísimo más de lo que tu conciencia es capaz de recordar…
Posiblemente el encontrarte a ti mismo, el encontrar ese momento interior sea lo que necesites para hallar el equilibrio que te de la paz que tu espíritu está buscando.
Ojala yo, sea capaz de encontrar esa paz para que mi espíritu se serene, esa paz que consiga que mi yo sea capaz de amoldarse a mi presente para que el futuro, ese futuro que, en este momento veo tan incierto, pueda convertirse en ese algo que mi alma necesita desesperadamente.
Amén.
Julia.

jueves, 4 de julio de 2013

Nuestro enemigo.


Hace tiempo que no escribo nada en el Blog, bueno, que tontería, eso es más que evidente.
¿Porqué?, quizá pudiera ser algo tan sencillo como que no me apetecía, que ya me había cansado, que…, pero no, no es así, no me he cansado, ni ha dejado de apetecerme, creo que es algo más… ¿intenso?..., sí, quizá sea así porque para hacer cualquier cosa en nuestras vidas se necesitan los sueños.
Los sueños, aunque parezca la mayor tontería del mundo, están en todas y cada una de las cosas que hacemos.
Cuando guisamos, soñamos en nuestro interior que va a quedar sabroso y que va a gustar a todo el mundo.
Cuando limpiamos la casa, soñamos que todo el mundo se va a sentir feliz dentro del hogar.
Cuando trabajamos fuera de casa, soñamos que lo que hacemos sirve para ayudar a las personas a las que atendemos.
Cuando nos comunicamos, soñamos que compartimos anhelos, sentimientos, sensaciones, soñamos que nos entregamos y que recibimos entregas.
Pero… ¿Qué ocurre cuando ya no somos capaces de soñar?. ¿Cuando no nos sentimos capaces de soñar?. ¿Cuando ha dejado de apetecernos soñar?...
Abandonamos, sí, lo abandonamos todo, todo…
Nos encerramos en una concha que nos sirve de protección contra lo que, en ese momento, es nuestro gran enemigo… Los sueños…
Porque nos negamos a seguir soñando… ¿Para qué soñar?... ¿Para qué?...
Julia.