lunes, 28 de diciembre de 2015

Alicia




Hoy hace veinticinco días que nació mi pequeña Alicia.
Sé que debía haberlo dicho antes pero estaba tan ilusionada, tan ocupada, tan dentro de ella que no ha sido posible.
Mi pequeña, mi Alicia, lo es todo para mí.
Cuando la tengo en brazos y me sonríe, con eso que llaman la sonrisa de la leche, mi alma se ilumina, se llena de multitud de estrellas que brillan y brillan a través de su sonrisa para iluminar toda mi vida.
Ella lo es todo, por mi Alicia lo daría todo, absolutamente todo, incluso mi vida si eso fuera necesario.
Y es que ser abuela de un ángel como ella lo es, es algo tan hermoso, tan tierno, tan incomprensible para alguien que no lo ha sentido que no podría expresarlo con palabras, porque el ser abuela, hay que sentirlo, hay que vivirlo hay que estar al lado de ese ángel, tenerlo entre los brazos, sentir su calor, su indefensión, su inocencia, su maravilloso despertar cada día a la vida, que no se puede expresar con palabras, bueno, sí, es el ser abuela.
Gracias mi pequeña, dulce y amada Alicia por estar a nuestro lado.
Te quiere por y para siempre, tu abuela.

Julia